Yubaba
湯婆婆 · Yubāba, la bruja de la casa de baños
Bruja dueña de la casa de baños y patrona de todos sus trabajadores
En una frase
Cabeza enorme, joyas, contabilidad impecable y un bebé gigante encerrado en el ático: la jefa más redonda del cine de Miyazaki.

Yubaba dirige el Aburaya, la casa de baños donde se lavan los dioses. Vive en el último piso, entre alfombras y lámparas de estilo occidental que contrastan con la madera japonesa de todo el edificio, y controla el negocio hasta el último grano de sal. Es bruja de verdad: vuela, transforma a la gente en cerdos y roba nombres. También cumple su palabra, que es lo que la salva de ser una villana plana.
Su regla es que no puede negar trabajo a quien se lo pida. Chihiro se aprovecha de eso, y Yubaba, con un gruñido, firma. Explota a sus empleados dentro de la ley que ella misma se ha impuesto, y esa mezcla de codicia y formalismo la vuelve mucho más incómoda que un monstruo. La casa funciona porque nadie se atreve a leer la letra pequeña.
Fuera del despacho es otra cosa: adora a Bôh, un bebé descomunal al que tiene encerrado entre almohadas por miedo a los microbios y al mundo. Cuando el niño vuelve convertido en persona capaz de andar y hablar en su defensa, Yubaba se queda sin argumentos y cumple la apuesta. Se despide de Chihiro apretando los dientes, que es su manera de perder con dignidad.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
El nombre como propiedad Hecho
Su magia consiste en quedarse los nombres. Es la formulación más limpia que ha hecho Miyazaki del poder empresarial: no encadena a nadie, solo le retira la identidad y le da un número. Quien acepta el número acepta quedarse.
Gemela de Zeniba Hecho
Yubaba y Zeniba son hermanas gemelas y lo dice el propio guion. Físicamente idénticas, se distinguen por lo que hacen con lo que tienen: una acumula y la otra teje. Miyazaki reparte la avaricia y la generosidad en dos cuerpos iguales para dejar claro que es una elección, no un carácter.
Un despacho occidental en una casa japonesa Interpretación
Su piso está decorado al estilo europeo, con chimenea, alfombras y muebles pesados, mientras que la planta donde trabajan los empleados es de tatami. La jerarquía del edificio se lee en la decoración antes de que nadie hable.
Maternidad y negocio Interpretación
Cría a Bôh en una habitación estéril y le repite que fuera hay gérmenes. Trata a su hijo igual que a su empresa: protegiéndolo del exterior hasta asfixiarlo. Que el bebé la desobedezca es lo único ante lo que no tiene respuesta.
Sus escenas
La firma del contrato
Chihiro repite «deme trabajo» hasta agotarla. Yubaba lanza el papel, ella lo firma con letra torpe y la bruja arranca los caracteres del nombre con dos dedos. En treinta segundos se establece toda la mecánica de la película.
La apuesta final
Con Bôh convertido en ratón sobre el hombro, Chihiro tiene que reconocer a sus padres entre los cerdos. Yubaba aplaude con sarcasmo, pierde y suelta el contrato sin rechistar.
Curiosidades
Mari Natsuki dobla a Yubaba y a Zeniba, y cambia solo el ritmo de la respiración para diferenciarlas.
湯婆婆 se puede leer como «la vieja del agua caliente»: yu es el agua del baño, la misma sílaba que aparece en la cortina del Aburaya.
Su cabeza mide aproximadamente lo mismo que el resto del cuerpo, una desproporción tomada de las brujas de los cuentos ilustrados europeos.
El Aburaya se inspira en varios edificios reales; el estudio ha citado el Museo Arquitectónico al Aire Libre de Edo-Tokio, que Miyazaki visita a menudo, como una de las referencias principales.
Preguntas frecuentes
¿Yubaba es mala?
Es codiciosa y explotadora, pero cumple sus propios contratos y no puede negar trabajo a quien se lo pide. Miyazaki la construye como una patrona, no como una villana de cuento.
¿Yubaba y Zeniba son la misma persona?
No: son hermanas gemelas idénticas. Zeniba lo explica ella misma y la película juega con la confusión, pero se comportan de manera opuesta.




