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Recuerdos del ayer

Omoide Poro Poro · おもひでぽろぽろ · 1991 · dirigida por Isao Takahata

Una mujer de 27 años se va a recoger flores de cártamo y su yo de quinto de primaria se sube al tren con ella.

TakahataAños 90Drama adultoMemoriaRural

En una frase

Es la primera película de animación japonesa protagonizada por una oficinista soltera de veintitantos, un público al que nadie dirigía dibujos animados en 1991.

Cartel de Recuerdos del ayer

Tokio, 1982. Taeko tiene 27 años, un trabajo de oficina y unas vacaciones que decide pasar trabajando en el campo, en Yamagata, con la familia política de su hermana. En el tren nocturno empiezan a aparecérsele, sin permiso, escenas de su vida en 1966, cuando estaba en quinto de primaria.

No hay trama en el sentido habitual. Hay una mujer que revisa lo que fue y trata de averiguar por qué su vida adulta le queda estrecha, mientras aprende a recoger cártamo al amanecer.

Fotograma de Recuerdos del ayer
Taeko recoge cártamo al amanecer · Studio Ghibli

Análisis

Dos películas superpuestas, dibujadas de forma distinta

Takahata separa las dos épocas también en el estilo. El presente de 1982 está dibujado con un realismo insólito: a los adultos se les dibujan los músculos de la cara, los pómulos, los hoyuelos al hablar. El equipo grabó a actores reales para estudiar cómo se arruga una mejilla al sonreír, algo que la animación japonesa evitaba porque «afea».

Los recuerdos de 1966, en cambio, flotan sobre el blanco del papel: los bordes de los planos se desvanecen, los fondos están sin terminar, la acuarela se corta a media pincelada. Es exactamente cómo funciona la memoria, y es una decisión formal que ninguna película en imagen real puede imitar sin parecer un truco.

Una infancia sin nostalgia

Los recuerdos de Taeko no son dorados. Son incómodos: la humillación de no entender las fracciones, el fracaso en una obra escolar, la primera vez que su padre le pega, el episodio del que casi ninguna película se atreve a hablar —la llegada de la menstruación y la vergüenza pública que la rodea— y una piña que la familia entera espera con ilusión durante días y que, cuando por fin se abre, sabe mal.

Takahata no propone volver a la infancia. Propone ajustar cuentas con ella. Cada recuerdo que vuelve es un asunto sin cerrar, y la película sostiene que uno no puede decidir su vida adulta hasta que mira de frente a la niña que fue.

El campo como decisión, no como refugio

Toshio, el joven agricultor, dinamita el tópico de la vuelta a la naturaleza con un discurso preciso: el paisaje rural japonés que la ciudad considera «virgen» es, en realidad, un producto industrial, construido durante siglos por campesinos que talaron, plantaron y canalizaron. La belleza del campo es trabajo acumulado.

Esa idea reordena la película entera. Taeko no se queda porque el campo sea puro, sino porque quiere pertenecer a algo que se construye. Y el cártamo, la flor con la que se teñían los labios de las cortesanas, resulta ser un cultivo brutal: se recoge de madrugada, entre espinas, con las manos sangrando, para producir un pigmento que otras personas lucirán.

El paisaje rural que llamamos naturaleza lo hicieron los campesinos con sus manos, generación tras generación.

Toshio
La piña que la familia espera durante días
La piña que la familia espera durante días

Escenas clave y qué significan

1

La piña

Recuerdo de 1966

La familia compra una piña, un lujo exótico. Nadie sabe cortarla. Cuando por fin la abren, está verde y sabe áspera. Solo Taeko se la come entera, por lealtad a la ilusión.

Qué significa. Es el mejor gag triste de Takahata: la decepción de que lo deseado no esté a la altura. Y es un retrato de clase del Japón del milagro económico, donde una fruta importada era un acontecimiento. Que Taeko se la coma igual dice todo sobre su personaje: se obliga a sostener las expectativas de los demás.
2

Las fracciones

Recuerdo de 1966

Taeko no entiende por qué dividir una fracción entre otra da un número mayor. Su hermana le grita. Ella intenta razonarlo con manzanas y se pierde.

Qué significa. Takahata dedica varios minutos a un problema de matemáticas de primaria, y funciona: la escena captura el momento exacto en que un niño descubre que hay reglas del mundo que se aceptan sin comprenderlas. La Taeko adulta sigue aplicando esa lección, y ese es su problema.
3

El episodio de la menstruación

Recuerdo de 1966

Las niñas de la clase reciben una charla aparte. Los chicos se burlan. Un compañero grita en el patio que Taeko «está con eso» y ella deja de jugar delante de todos.

Qué significa. Ninguna película de animación de gran estudio había puesto esto en pantalla. Takahata lo trata con naturalidad clínica y sin humor fácil, y por esa secuencia la película tardó veinticinco años en estrenarse en cines estadounidenses: los distribuidores no sabían a qué público venderla.
4

Los niños en los créditos

Créditos finales

Taeko sube al tren de vuelta. Su yo de diez años y sus compañeras de clase aparecen en el andén, la miran, y literalmente la empujan a bajarse en la siguiente estación para volver con Toshio.

Qué significa. Es el final más bonito de Takahata y el más tramposo si se mira de reojo: no es que el pasado la libere, es que la niña que fue toma por ella la decisión que ella no se atrevía a tomar. La reconciliación no es simbólica: es operativa.
Los compañeros de clase de 1966 la esperan en el andén
Los compañeros de clase de 1966 la esperan en el andén

Significados ocultos

Todo lo que la película dice sin decirlo: referencias, decisiones de dibujo, guiños culturales y lecturas que se sostienen con lo que hay en pantalla.

Los recuerdos se dibujan sin bordes

En las escenas de 1966 la acuarela no llega al marco: los fondos se desvanecen en blanco de papel. La memoria tiene periferia borrosa, y Takahata lo dibuja literalmente. Ninguna película en imagen real puede hacer esto sin que parezca un truco.

A los adultos se les dibujan los músculos de la cara

El equipo grabó actores reales para reproducir pómulos, arrugas y hoyuelos, algo que el anime evitaba por «afear». La consecuencia es que la Taeko de 27 años parece una persona y la de 10 parece un recuerdo.

La piña que sabe mal

Una fruta exótica esperada durante días, imposible de cortar, verde al abrirla. Es el retrato del Japón del milagro económico y también el carácter de Taeko: se la come entera por lealtad a la ilusión de los demás. Su problema adulto es exactamente ese.

La belleza del campo es trabajo acumulado

El discurso de Toshio desmonta el tópico rural: el paisaje que la ciudad llama virgen lo construyeron generaciones de campesinos. Taeko no se queda porque el campo sea puro, sino porque quiere pertenecer a algo que se hace con las manos.

El cártamo: belleza que cuesta sangre

La flor con la que se teñían los labios de las cortesanas se recoge de madrugada, entre espinas, con los dedos heridos. La película empareja el maquillaje de las clases altas con el trabajo que lo produce.

Los niños de los créditos toman la decisión por ella

En el epílogo, la Taeko de diez años y sus compañeras la empujan a bajarse del tren. No es que el pasado la libere: es que la niña que fue decide lo que la adulta no se atrevía a decidir.

El episodio de la menstruación y sus consecuencias comerciales

Ninguna película de gran estudio lo había mostrado. Esa secuencia es una de las razones por las que la película tardó veinticinco años en estrenarse en cines estadounidenses: nadie sabía a qué público venderla.

El campo de cártamo en flor
El campo de cártamo en flor

Símbolos y objetos

El cártamo (benibana)

Flor de tinte rojo, cosechada al alba entre espinas. Belleza que cuesta sangre: la metáfora central del trabajo en la película.

El tren nocturno

Todo el film transcurre entre trayectos. El tren es literalmente el vehículo de la memoria y el lugar donde las dos Taeko coinciden.

El bolso de mano de 1966

Los objetos de la infancia aparecen con detalle obsesivo. Takahata documentó el Japón de 1966 —anuncios, programas de televisión, canciones— con precisión de historiador.

Los bordes en blanco

Los recuerdos no llegan hasta el marco del plano. La memoria tiene periferia borrosa y la película lo dibuja literalmente.

El tren nocturno hacia Yamagata
El tren nocturno hacia Yamagata

Curiosidades

1

Fue la película japonesa más taquillera de 1991, un éxito que sorprendió a todo el sector: nadie creía que una historia sin fantasía ni acción funcionara en animación.

2

El manga original solo contaba los recuerdos infantiles. La trama adulta de Taeko en Yamagata es una invención completa de Takahata.

3

Para dibujar las caras adultas, el equipo grabó en vídeo a los actores de doblaje interpretando las escenas y estudió el movimiento real de los músculos faciales.

4

La voz de Taeko adulta es de Miki Imai, cantante muy popular entonces, elegida por Takahata para conseguir una interpretación no «de anime».

5

Toshio está doblado por Toshirō Yanagiba. Ambos grabaron sus diálogos antes de la animación, al revés de la práctica habitual en Japón, para que el dibujo siguiera a la voz.

6

La banda sonora incorpora música folclórica de Hungría, Rumanía y Bulgaria arreglada por Katsu Hoshi. Takahata era un apasionado de la música tradicional de Europa del Este y quería un sonido que no fuera «japonés» ni «americano».

7

El tema final es «The Rose» de Bette Midler, cantado en japonés por Harumi Miyako. Takahata eligió una canción occidental para cerrar una película intensamente japonesa.

8

Tardó veinticinco años en llegar a los cines de Estados Unidos: se estrenó allí en 2016 con doblaje de Daisy Ridley y Dev Patel.

9

Miyazaki, que produjo la película, se opuso durante la producción a varias decisiones de Takahata; su relación fue famosamente tensa durante todos estos años.

10

El Japón rural que retrata es real: el equipo hizo trabajo de campo en Yamagata y aprendió el proceso completo de recolección del cártamo.

11

La escena de la obra escolar, donde a Taeko le ofrecen un papel en una compañía teatral y su padre lo prohíbe de golpe, es el punto de inflexión oculto de todo el personaje: es el momento en que aprende a no pedir nada.

La obra escolar que le cambió la vida
La obra escolar que le cambió la vida

La música

Katsu Hoshi construye la partitura sobre música tradicional húngara y búlgara: cimbalón, violines y coros femeninos de armonía áspera. La elección es deliberadamente extraña para una película sobre el campo japonés y consigue justo lo que Takahata buscaba: que la nostalgia no suene cómoda.

Preguntas frecuentes

¿Por qué los recuerdos están dibujados de otra manera?
Porque la memoria tiene los bordes borrosos. En las escenas de 1966 la acuarela no llega al marco y los fondos se disuelven en blanco de papel, mientras el presente de 1982 está dibujado con un realismo insólito, con los músculos faciales incluidos.
¿Por qué tardó 25 años en estrenarse en Estados Unidos?
Sobre todo por el episodio de la menstruación y por su público objetivo: los distribuidores no sabían cómo vender una película de animación protagonizada por una oficinista de 27 años. Llegó en 2016.
¿Qué significa el final?
Los compañeros de clase de la Taeko niña la empujan a bajarse del tren y volver con Toshio. No es que el pasado la libere: es que la niña que fue toma la decisión que la adulta no se atrevía a tomar.
¿Qué es el cártamo y por qué importa tanto?
Es la flor con la que se teñían los labios de las cortesanas. Se recoge de madrugada, entre espinas y con las manos sangrando. La película lo usa para decir que toda belleza es trabajo acumulado.

Recepción y datos

Taquilla≈ 3.180 millones de yenes; número uno del año en Japón
Estreno en EE. UU.2016, con GKIDS
CríticaReivindicada hoy como una de las cumbres de Takahata
PúblicoPrimera película de gran estudio dirigida a mujeres adultas en animación japonesa

Dónde verla

Netflix en España y Latinoamérica; HBO Max en Estados Unidos.