Las protagonistas en Studio Ghibli
Chicas que trabajan, deciden y a veces caen mal. Casi nunca hay príncipe.
El catálogo está lleno de protagonistas femeninas que no encajan en el molde del cine familiar occidental: Chihiro es quejica y floja al principio, Anna está furiosa, Rikako es antipática, Aya es manipuladora, Kiki se hunde, San no perdona.

Miyazaki ha explicado varias veces que sus heroínas no salvan el mundo con un poder especial sino con competencia práctica: friegan, cocinan, reparan, negocian, aprenden un oficio. La escena de trabajo doméstico es, en este estudio, la escena de entrenamiento.

Y el romance rara vez es el objetivo. En Susurros del corazón la declaración es una propuesta de esforzarse por separado; en Mononoke los protagonistas acuerdan vivir en mundos distintos; en Arrietty se despiden para siempre.
