Los espíritus y el folclore en Studio Ghibli
Kodama, susuwatari, tanuki, kami: casi todo lo que parece inventado está documentado.
Buena parte del bestiario del estudio procede del sintoísmo popular y del folclore japonés. Totoro ocupa el lugar de un kami del bosque y su árbol está señalado con una cuerda sagrada shimenawa. Los kodama de Mononoke son espíritus de los árboles de la tradición. Los susuwatari, los duendes de hollín, aparecen en Totoro y en Chihiro: son el mismo mundo con trece años de diferencia.

El Hyakki Yagyō, el desfile nocturno de cien demonios, aparece en Pompoko, en Chihiro y en Haru en el reino de los gatos. Los tanuki de Takahata, con sus bolsas escrotales convertidas en paracaídas y tambores, reproducen estampas japonesas de hace siglos.

Y el kamikakushi del título japonés de Chihiro —«ocultado por los dioses»— es el nombre tradicional que se daba en Japón a las desapariciones infantiles inexplicables.
