Nausicaä del Valle del Viento
Kaze no Tani no Nausicaä · 風の谷のナウシカ · 1984 · dirigida por Hayao Miyazaki
La película que no era de Ghibli y que, sin embargo, fundó Ghibli.
En una frase
No es técnicamente una película de Studio Ghibli: se hizo en Topcraft un año antes de que el estudio existiera. Su éxito fue lo que permitió fundarlo.

Mil años después de los Siete Días de Fuego, una guerra industrial que arrasó la civilización, el planeta está cubierto por el Mar de la Putrefacción: un bosque de hongos que exhala esporas letales y está defendido por insectos gigantes, los Ohmu. Los últimos reductos humanos sobreviven en los márgenes.
En uno de ellos, el Valle del Viento, la princesa Nausicaä estudia el bosque en secreto en lugar de temerlo. Cuando una nave del imperio de Tolmekia se estrella en su valle cargando el embrión de un Guerrero Dios —el arma que quemó el mundo—, el valle queda atrapado entre dos potencias decididas a incendiar de nuevo la Tierra para «purificarla».
Análisis
Una ecología que no consuela
Es fácil leer Nausicaä como una fábula verde de manual: los humanos contaminan, la naturaleza se venga. La película dice justo lo contrario. El Mar de la Putrefacción no es la venganza de la Tierra: es su sistema de depuración. Los hongos absorben los venenos que dejó la civilización industrial y los cristalizan en arena limpia. Lo que mata a los humanos es la basura de sus propios abuelos, filtrándose de vuelta.
Ese giro cambia el signo moral de todo el relato. No hay un enemigo natural al que derrotar ni un paraíso perdido al que volver. Hay un proceso lento, tóxico y ajeno al ser humano que está limpiando el planeta a su ritmo, y la única postura sensata es entenderlo antes de intentar controlarlo. Miyazaki dibujó esto en 1982, mientras leía sobre el envenenamiento por mercurio de la bahía de Minamata: le impresionó que los peces contaminados hubieran acabado por adaptarse y prosperar en aguas que habían matado a la gente.
El pacifismo con las manos sucias
Nausicaä no es una heroína dulce. En la escena que abre su arco, al enterarse de que los tolmekianos han matado a su padre, mata a varios soldados en segundos con una furia que la asusta. El resto de la película es su intento de no volver a ese estado. Miyazaki no reparte inocencia: reparte responsabilidad.
Frente a ella, Kushana, la princesa tolmekiana, es uno de los mejores antagonistas del estudio precisamente porque no está equivocada. Su plan —quemar el bosque con el Guerrero Dios— es lo que casi cualquier gobierno haría. Miyazaki le da un cuerpo mutilado por los insectos y una lógica impecable, y luego deja que el relato la desmienta sin humillarla.
El final que su propio autor discutió
El desenlace, con Nausicaä sacrificándose ante la estampida de Ohmu y siendo devuelta a la vida sobre sus antenas doradas, cumple literalmente la profecía del tapiz: «vestido de azul, descenderá sobre un campo dorado». Es un final de mesías, y a Miyazaki le incomodó durante años. Isao Takahata se lo objetó ya entonces.
Por eso el manga, que Miyazaki siguió dibujando hasta 1994, desmonta pieza a pieza esa lectura: allí Nausicaä descubre que hasta el bosque purificador es una obra de ingeniería antigua, rechaza el mundo limpio que la humanidad había programado para sí misma y elige la vida contaminada y real. La película es el prólogo; el manga es la enmienda.
No quería hacer una película sobre lo buena que es la naturaleza. La naturaleza es feroz y espantosa, y también es hermosa. Esas dos cosas no se pueden separar.
Hayao Miyazaki

Escenas clave y qué significan
El paseo por el bosque petrificado
Nausicaä camina con máscara por un bosque de esporas, recoge una muda de caparazón de Ohmu y admira, en silencio, la belleza de lo que todos llaman veneno.
El sótano secreto de Nausicaä
Bajo el castillo, Nausicaä cultiva plantas del bosque con agua limpia del subsuelo y comprueba que no producen ningún veneno.
El Guerrero Dios se derrite
El arma definitiva, resucitada a medias, dispara dos veces y su carne se descompone en pleno vuelo hasta caer a pedazos.
El campo dorado
Los Ohmu extienden sus antenas doradas y levantan el cuerpo destrozado de Nausicaä, que camina sobre ellas con la ropa teñida de azul por su sangre.

Significados ocultos
Todo lo que la película dice sin decirlo: referencias, decisiones de dibujo, guiños culturales y lecturas que se sostienen con lo que hay en pantalla.
El Mar de la Putrefacción no es un castigo, es una depuradora
La revelación central del film —que el bosque tóxico está limpiando la tierra— invierte el esquema moral del cine ecologista. La naturaleza no se venga: trabaja, y lo hace a una escala temporal que ignora por completo la vida humana. Miyazaki niega tanto la fantasía de dominar el planeta como la de reconciliarse con él.
El azul de la profecía es sangre de insecto
El tapiz anuncia a alguien «vestido de azul, sobre un campo dorado». Cuando la profecía se cumple, el azul no es un manto sagrado: es la sangre de los Ohmu empapando su ropa. Miyazaki convierte un símbolo religioso en un fluido biológico. Lo sagrado, en su cine, siempre está hecho de materia.
Minamata: el veneno que vuelve
El envenenamiento por mercurio de la bahía de Minamata, uno de los mayores desastres industriales del siglo XX japonés, está detrás de toda la película. A Miyazaki le impresionó que la vida marina volviera y se adaptara a un agua letal para el ser humano. La conclusión que extrae es incómoda: el planeta sobrevivirá a nuestros venenos; nosotros no.
La ira de Nausicaä es el verdadero conflicto
La escena en la que masacra a los soldados tolmekianos suele pasarse por alto y es la que define al personaje. Nausicaä no es pacífica por naturaleza: descubre en sí misma una capacidad de matar que la aterra, y su pacifismo posterior es una disciplina, no un temperamento. Miyazaki repetirá la idea con Ashitaka en Mononoke.
Kushana lleva un cuerpo mutilado que nunca se muestra
Su armadura oculta miembros artificiales: los insectos le arrancaron partes del cuerpo. La película no lo enseña ni lo explota emocionalmente. Ese silencio la convierte en algo raro: una antagonista con una herida legítima que no se usa para justificarla.
El Guerrero Dios es un feto obligado a nacer
El arma definitiva se levanta a medio formar, dispara y se descompone en el aire. La imagen es fetal, no monstruosa. Miyazaki, hijo de un fabricante de piezas de avión de guerra, dibuja el armamento como un nacimiento prematuro y una podredumbre, no como un poder.
El final que el manga desmiente
La película termina con una resurrección mesiánica. El manga, que Miyazaki siguió dibujando diez años más, revela que hasta el bosque purificador es una ingeniería antigua diseñada por humanos para reiniciar el mundo, y Nausicaä destruye ese plan eligiendo la vida sucia y real. Quien solo vea la película se queda con la mitad optimista de la obra.
La princesa que amaba a los insectos
El personaje procede de un cuento japonés del siglo XII sobre una noble que se negaba a depilarse las cejas y coleccionaba orugas, escandalizando a la corte. Nausicaä hereda de ella la idea clave: amar lo que la sociedad considera repugnante es una forma de disidencia.

Símbolos y objetos
El planeador Möwe
El aparato con el que vuela Nausicaä no tiene motor de combate: es una vela. En Miyazaki, volar sin destruir es la definición misma de libertad, y por eso sus villanos siempre pilotan máquinas pesadas.
El azul y el dorado
El azul es el color de la sangre de los Ohmu, es decir, del perdón de la naturaleza. El dorado es el de sus antenas y el del campo del tapiz. Cuando ambos coinciden, el relato ha cerrado su círculo.
La ardilla-zorro Teto
Teto muerde a Nausicaä en su primer encuentro y ella no la castiga: le ofrece el dedo hasta que deja de morder. Es el manual entero de la película en diez segundos.
Las máscaras
Todo el mundo se pone máscara para entrar en el bosque. Nausicaä se la quita en el momento decisivo. Respirar el aire del otro es, literalmente, confiar.

Curiosidades
Miyazaki no quería hacer la película: la revista Animage le pidió una obra propia y él respondió que solo adaptaría un manga existente. Como no existía, lo dibujó él. El manga acabó durando doce años y 59 capítulos, mucho más que la película.
Es la película que hizo posible Studio Ghibli. Su éxito comercial convenció al editor Yasuyoshi Tokuma de financiar un estudio propio, fundado el 15 de junio de 1985.
La produjo Topcraft, un estudio que trabajaba para clientes estadounidenses. Cuando quebró, Ghibli heredó a buena parte de su plantilla.
Es la primera colaboración entre Miyazaki y Joe Hisaishi, contratado inicialmente solo para un disco conceptual. Llevan más de cuarenta años trabajando juntos.
Hideaki Anno, entonces un desconocido de 23 años, animó la secuencia del Guerrero Dios. Décadas después dirigiría Neon Genesis Evangelion y pondría voz al protagonista de El viento se levanta.
El nombre viene de dos sitios a la vez: la princesa Nausícaa de la Odisea y el cuento japonés medieval La princesa que amaba a los insectos.
En 1985 se estrenó en Estados Unidos como Warriors of the Wind, con 22 minutos cortados, personajes renombrados y todo el mensaje ecológico eliminado. Miyazaki lo vio y quedó horrorizado.
De ahí nació la política de «no cuts» de Ghibli. La versión más contada del episodio sitúa al productor Toshio Suzuki enviando una katana a los distribuidores estadounidenses con esa nota, aunque el envío se asocia sobre todo a la negociación de La princesa Mononoke.
El Mar de la Putrefacción se inspiró en parte en lo que Miyazaki leyó sobre la bahía de Minamata: tras el vertido de mercurio, la vida marina volvió y se adaptó a un entorno letal para el ser humano.
WWF Japón colaboró en la promoción de la película, que se convirtió en material habitual en aulas japonesas para hablar de medioambiente.
Los Ohmu tienen catorce ojos que cambian de color según su estado de ánimo: azules en calma, rojos en furia. Es la única forma en que la película nos deja «leerlos».
Aunque no es oficialmente de Ghibli, el estudio la distribuye y la incluye en su catálogo desde hace décadas. Todo el mundo, incluido el propio Ghibli, la trata como la película número uno.

Galería
Fotogramas oficiales publicados por Studio Ghibli.





La música
La partitura de Joe Hisaishi es la más extraña de su etapa Ghibli: sintetizadores fríos, percusión tribal y un tema central cantado por una niña de cuatro años, Mai Fujisawa, hija del compositor. Ese hilo de voz infantil sobre un paisaje muerto es el contraste que define la película.
Preguntas frecuentes
¿Nausicaä es una película de Studio Ghibli?
¿Por qué el bosque tóxico no es el enemigo?
¿Nausicaä muere al final?
¿Qué diferencia hay entre la película y el manga?
¿Qué es Warriors of the Wind?
Recepción y datos
| Espectadores en Japón | 914.767 en su estreno |
|---|---|
| Recaudación | ≈ 1.480 millones de yenes |
| Reconocimiento | Premio Ōfuji Noburō (Mainichi) 1984 |
| Posición histórica | Votada muchas veces entre las mejores animaciones japonesas de todos los tiempos |
Dónde verla
Disponible en Netflix en España y buena parte de Latinoamérica; en Estados Unidos, en HBO Max. Edición física restaurada en Blu-ray.


