Ghibli en EspañolLa enciclopedia de Studio Ghibli
Inicio · Películas · Porco Rosso

Porco Rosso

Kurenai no Buta · 紅の豚 · 1992 · dirigida por Hayao Miyazaki

«Prefiero ser un cerdo antes que un fascista». La película más personal y más adulta de Miyazaki.

MiyazakiAños 90AviaciónAntifascismoAdultos

En una frase

Iba a ser un cortometraje de treinta minutos para proyectar en los vuelos de Japan Airlines. Miyazaki lo convirtió en largometraje mientras Yugoslavia se rompía en la televisión.

Cartel de Porco Rosso

Adriático, principios de los años treinta. Marco Pagot fue un as de la aviación italiana en la Gran Guerra; ahora es un caza-recompensas independiente que persigue piratas aéreos desde su hidroavión rojo, vive solo en una cala y tiene, por razones que la película nunca explica del todo, cabeza de cerdo.

Cuando los piratas contratan a un pistolero americano, Curtis, para acabar con él, Marco necesita reparar su avión. En Milán lo espera Fio, una ingeniera de diecisiete años que va a rediseñárselo entero, y en el aire lo espera un país que se está volviendo fascista.

Fotograma de Porco Rosso
El hidroavión rojo de Marco sobre el Adriático · Studio Ghibli

Análisis

La maldición que nadie explica

Miyazaki nunca aclara por qué Marco es un cerdo, y ahí está la película. Las pistas están todas en un monólogo: durante un combate aéreo en 1918, Marco quedó suspendido en un cielo lleno de aviones muertos que ascendían formando una franja blanca infinita, y él fue el único que no subió. La cerdez es lo que le pasó a un hombre que sobrevivió a todos sus amigos.

En clave italiana de entreguerras, es también una decisión política. Cuando el Estado empieza a llamar «héroes» a los pilotos y a exigirles lealtad, Marco elige dejar de ser humano —dejar de contar como ciudadano— antes que servir. La frase «prefiero ser un cerdo antes que un fascista» no es un chiste: es el argumento.

El único héroe de Ghibli de mediana edad

Miyazaki tenía 51 años cuando la hizo y dijo que era una película «para hombres cansados cuyas neuronas se han vuelto tofu». Marco no busca crecer ni encontrarse: ya sabe quién es y le pesa. Bebe, se acuesta en la playa, escucha la radio, esquiva conversaciones con la mujer que lo quiere.

Por eso la película es más melancólica que aventurera. Toda la acción es magnífica —los combates aéreos son de los mejores dibujados jamás—, pero la trama real ocurre en una terraza de hotel, entre dos adultos que no se atreven a decirse nada.

Las dos mujeres que sostienen la película

Gina, cantante y viuda de tres pilotos, tiene un jardín en el que ha hecho una apuesta privada: si Marco entra alguna vez de día, ella se dejará querer. Es una de las creaciones más adultas del estudio, y su tristeza no se resuelve en pantalla.

Fio, en cambio, representa el futuro que Miyazaki quiere: una chica de diecisiete años que dirige una plantilla de mujeres —los hombres de la familia han emigrado buscando trabajo— y que rediseña un avión con regla de cálculo. La secuencia del taller de las Piccolo, con abuelas y niñas remachando el fuselaje, es el manifiesto laboral más alegre que ha filmado Ghibli.

Prefiero ser un cerdo antes que un fascista.

Marco Pagot
El cielo de los aviadores muertos
El cielo de los aviadores muertos

Escenas clave y qué significan

1

El taller de las Piccolo

Segundo acto

Marco llega a Milán esperando mecánicos y se encuentra con que toda la mano de obra disponible son mujeres de la familia: abuelas, tías, primas, adolescentes.

Qué significa. Miyazaki convierte un problema histórico real —la emigración masculina italiana de los años treinta— en una celebración del trabajo colectivo. Fíjate en que nadie discute si las mujeres pueden hacerlo: simplemente lo hacen, y la película se llena de una energía que no tiene ninguna escena de combate.
2

El cielo de los aviadores muertos

Recuerdo, mitad del film

Marco cuenta cómo, en un combate de 1918, vio a los aviones derribados —el suyo incluido— ascender hacia una franja blanca infinita en lo alto del cielo.

Qué significa. Es la escena clave del personaje y una de las imágenes más hermosas de toda la obra de Miyazaki: el paraíso de los pilotos como una nube de aviones que se van. Marco no sube porque no puede o porque no le dejan; la película deja abierto si sobrevivió por suerte o por cobardía, y esa duda es su maldición literal.
3

La apuesta del jardín de Gina

Recurrente

Gina confiesa a Fio que si Marco entra en su jardín a plena luz del día, dejará que la quiera. Y que él siempre viene de noche.

Qué significa. Una película de aventuras con una subtrama que consiste, literalmente, en esperar a que alguien cruce una verja. Miyazaki filma el deseo adulto como un asunto de valentía, no de pasión: entrar de día es dejarse ver.
4

El combate a puñetazos

Clímax

El duelo aéreo definitivo entre Marco y Curtis acaba con los dos aviones sin munición y los dos pilotos, en el agua, dándose puñetazos hasta caer agotados mientras todo el pueblo apuesta.

Qué significa. Miyazaki desactiva su propio clímax: convierte el duelo en una pelea de bar, ridícula y sin muertos. En una película sobre el ascenso del fascismo, negarse a resolver el conflicto con armas es una declaración de principios, no un chiste.
El duelo final acaba a puñetazos dentro del agua
El duelo final acaba a puñetazos dentro del agua

Significados ocultos

Todo lo que la película dice sin decirlo: referencias, decisiones de dibujo, guiños culturales y lecturas que se sostienen con lo que hay en pantalla.

La cerdez es culpa de superviviente

El monólogo del cielo blanco lo explica: en 1918 todos los aviones derribados ascendieron formando una franja infinita y Marco fue el único que no subió. Ser un cerdo es lo que le ocurre a un hombre que sobrevivió a todos sus amigos y no sabe por qué.

«Prefiero ser un cerdo antes que un fascista» es una decisión de ciudadanía

Cuando el Estado italiano empieza a llamar héroes a sus pilotos y a exigirles lealtad, Marco renuncia a la forma humana, es decir, a contar como ciudadano. La maldición no es un castigo: es una objeción de conciencia hecha carne.

Yugoslavia entró en la película mientras se hacía

Miyazaki empezó una comedia ligera para una aerolínea y la terminó viendo arder los Balcanes en televisión. Ese giro explica el tono melancólico de un film que empieza con piratas de chiste.

El jardín de Gina: el amor adulto como valentía, no como pasión

La apuesta privada de Gina —si Marco entra de día, se dejará querer— convierte toda la subtrama romántica en un problema de coraje. Entrar de día es dejarse ver, y eso es exactamente lo que Marco no puede hacer.

Fio y las mujeres del taller: la historia real de la emigración italiana

Los hombres de la familia Piccolo han emigrado buscando trabajo, así que el avión lo construyen abuelas, tías y adolescentes. Miyazaki convierte un dato histórico de los años treinta en la secuencia laboral más feliz de su filmografía.

El duelo final se resuelve a puñetazos y sin muertos

En una película sobre el ascenso del fascismo, negarse a resolver el conflicto con armas es la tesis, no un chiste. Los dos pilotos acaban en el agua, agotados y ridículos, mientras el pueblo apuesta.

«Le temps des cerises» y las revoluciones perdidas

Gina canta en el hotel una canción asociada a la Comuna de París. La memoria de las revoluciones aplastadas suena de fondo mientras Italia se vuelve negra. Es el detalle político más fino del film.

El rostro que quizá se ve

Algunos espectadores aseguran ver el rostro humano de Marco en dos o tres planos del clímax. Miyazaki nunca lo confirmó y el último plano evita mostrarlo a propósito: la película se niega a curarle.

El taller de las Piccolo: toda la plantilla son mujeres
El taller de las Piccolo: toda la plantilla son mujeres

Símbolos y objetos

El rojo carmesí

El color del avión da título al film. Es el color de la sangre, del vino y de la bandera, y Marco lo lleva encima como un hombre que se ha pintado de todo lo que dejó atrás.

La radio

Gina canta «Le temps des cerises» —canción asociada a la Comuna de París— en el hotel Adriano. La memoria de las revoluciones aplastadas suena de fondo mientras Italia se vuelve negra.

La cara de Marco al final

En dos o tres planos del clímax, algunos espectadores juran ver el rostro humano de Marco. Miyazaki nunca lo confirmó y el último plano evita deliberadamente mostrarlo.

Los piratas del aire

Torpes, escandalosos y básicamente inofensivos, funcionan como la caricatura de la masculinidad de taberna. La película los quiere; lo que desprecia es el uniforme.

Gina canta en el hotel Adriano
Gina canta en el hotel Adriano

Curiosidades

1

Nació como un encargo de Japan Airlines: un corto para proyectar durante los vuelos. La aerolínea acabó coproduciendo el largometraje.

2

Miyazaki dijo que empezó como una comedia despreocupada y que se volvió sombría a medida que llegaban noticias de la guerra de Yugoslavia: «no podía hacer una película alegre sobre el Adriático mientras aquello ardía».

3

El nombre Marco Pagot es un homenaje a Marco y Gi Pagot, animadores italianos con los que Miyazaki trabajó en la serie Sherlock Holmes.

4

El hidroavión de Marco es un Savoia S.21 ficticio, basado en aparatos italianos reales de los años veinte. Miyazaki es un obsesivo documentado de la aviación de entreguerras.

5

La película fue número uno de la taquilla japonesa de 1992.

6

En el doblaje francés, Marco es Jean Reno; en el inglés de Disney, Michael Keaton. El doblaje francés es el favorito declarado de Miyazaki.

7

El manga original, Hikōtei Jidai («La era de los hidroaviones»), se publicó por entregas en una revista de maquetas, Model Graphix, en acuarela y con notas técnicas al margen.

8

Miyazaki ha hablado varias veces de una posible secuela ambientada durante la Guerra Civil española, con Marco combatiendo del lado republicano. Nunca se ha producido.

9

La canción «Le temps des cerises» que interpreta Gina fue grabada por la actriz de doblaje Tokiko Katō, cantante folk conocida en Japón.

10

El eslogan promocional japonés lo escribió Toshio Suzuki: «Un cerdo que no vuela no es más que un cerdo».

11

La secuencia de vuelo entre nubes al amanecer es una de las más admiradas por animadores profesionales por su gestión del volumen y la luz sin ordenador.

12

En 2005 Miyazaki declaró que ya no podía volver a ver la película: la encontraba demasiado personal.

El jardín de Gina
El jardín de Gina

La música

Hisaishi mezcla jazz de los años treinta, tango y orquesta romántica. El tema «Madness» y el vals «Bygone Days» conviven con dos canciones diegéticas interpretadas por Tokiko Katō. Es la partitura menos «Ghibli» del compositor y una de las que mejor envejecen.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Porco Rosso tiene cara de cerdo?
La película nunca lo explica del todo. Las pistas apuntan a la culpa de superviviente: fue el único piloto de su escuadrón que no ascendió al cielo blanco de los aviadores muertos en 1918. Y también es una decisión política: prefiere no contar como ciudadano antes que servir al fascismo.
¿Recupera su forma humana al final?
Algunos espectadores aseguran ver su rostro humano en dos o tres planos del clímax. Miyazaki nunca lo confirmó y el último plano evita mostrarlo a propósito.
¿Qué pasa entre Marco y Gina?
Gina ha hecho una apuesta privada: si Marco entra en su jardín a plena luz del día, se dejará querer. Él siempre va de noche. La película sugiere un final feliz sin llegar a enseñarlo.
¿Habrá una secuela?
Miyazaki ha hablado varias veces de una posible continuación ambientada en la Guerra Civil española, con Marco combatiendo del lado republicano. Nunca se ha producido.

Recepción y datos

Taquilla≈ 5.400 millones de yenes; número uno en Japón en 1992
PremiosMainichi a la mejor película de animación
EstatusPelícula de culto entre aficionados a la aviación y a la historia de entreguerras
NotaLa favorita personal de buena parte del equipo veterano del estudio

Dónde verla

Netflix en España y Latinoamérica; HBO Max en Estados Unidos.