Heen
ヒン · Hin
Perro de Suliman enviado a espiar a Sophie que acaba quedándose en el castillo
En una frase
Un perro viejo, gordo y jadeante, mandado como espía y aceptado como huésped.

Heen es un perro pequeño de hocico chato y respiración ruidosa que Suliman pone al lado de Sophie cuando esta llega a palacio haciéndose pasar por la madre de Howl. Su función declarada es acompañarla; la real es vigilarla y transmitir lo que vea. No ladra ni corre: se niega a subir escaleras y hay que llevarlo en brazos, lo que convierte a la anciana Sophie en porteadora de un espía. La broma se sostiene durante media película sin necesidad de una sola línea de diálogo.
Lo interesante es que nunca deja de ser lo que es. Heen sigue siendo el perro de Suliman, y su presencia en el castillo significa que la maga puede mirar dentro cuando quiera; Howl lo sabe y lo tolera. Aun así, el animal se acomoda: duerme con la Bruja del Páramo, se deja llevar de un lado a otro y termina la película en el castillo volador, junto a la anciana a la que él mismo ayudó a vigilar. Es el único personaje de la casa que llegó como instrumento de otro y se quedó porque allí se estaba mejor.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
El espía que cambia de bando por comodidad Interpretación
Heen no traiciona a Suliman por convicción: simplemente encuentra un sitio donde lo cuidan. La película trata la lealtad como algo que se gana con atención diaria, no con discursos.
Un enlace vivo entre las dos casas Hecho
Mientras Heen está en el castillo, Suliman tiene acceso a lo que allí ocurre. La familia improvisada de Howl vive todo el tramo central bajo una vigilancia que ha entrado por su propia puerta.
Sus escenas
La escalera de palacio
Sophie sube los peldaños hacia Suliman cargando a Heen en brazos mientras la Bruja del Páramo se queda atrás. El perro no mueve una pata y jadea, y el chiste hace soportable una secuencia larga y cruel.
El sofá compartido
Heen termina instalado junto a la Bruja del Páramo, los dos derrotados y los dos cuidados por la misma persona a la que espiaban o maldecían.
Curiosidades
Su nombre japonés es ヒン, transcrito Hin o Heen según los doblajes.
No tiene diálogo: se expresa con jadeos, resoplidos y una tos permanente.
El personaje no existe en la novela de Diana Wynne Jones, donde el papel de perro embrujado lo desempeña un animal con una historia muy distinta.
Es el único ser del castillo que responde a Suliman y no a Howl, y la película nunca lo castiga por ello.
Preguntas frecuentes
¿Heen es bueno o malo?
Empieza siendo el espía que Suliman coloca junto a Sophie, así que trabaja para el bando contrario. Con el tiempo se queda en el castillo porque allí lo tratan bien, sin que la película lo convierta nunca en un héroe.
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