Los dragones de Terramar
Los dragones del archipiélago, que abren y cierran la película
En una frase
Dos dragones se destrozan sobre las nubes en el primer minuto, y eso no debería poder pasar.
La película empieza en un barco con temporal. El mago de a bordo, que se gana la vida manejando el viento y el mar, descubre que sus conjuros ya no sirven de nada. Y entonces, por encima de las nubes, aparecen dos dragones peleando y uno le abre la garganta al otro. Los marineros lo miran sin entender qué están viendo, porque en Terramar los dragones viven lejos, hacia el oeste, y no se matan entre ellos. La secuencia dura poco más de un minuto y es lo mejor del film: plantea el problema entero sin que nadie tenga que explicarlo en voz alta.
Lo que son se cuenta en una sola frase, en el palacio de Enlad. El mago de la corte le explica al rey que dragones y humanos fueron un mismo pueblo y que en algún momento se separaron: los que eligieron las posesiones y el poder se quedaron en humanos, y los otros se quedaron con el viento. La película enuncia esa idea, no vuelve a ella y no la usa para nada más. Hay material para una mitología entera y se despacha en treinta segundos de diálogo entre dos personajes secundarios.
Vuelven al final. Cuando Cob agarra a Therru en lo alto de la torre, la niña se transforma en dragón, acaba con él y saca a Arren del castillo que se viene abajo; su nombre verdadero es Tehanu. Después recupera la forma humana, y en el último tramo hay dragones cruzando el cielo con calma, señal de que el equilibrio se recompone. La película no aclara qué es Therru exactamente, ni si hay más como ella, ni qué tienen que ver esos animales con los dos del prólogo. De todo lo que deja sin explicar, esto es lo que más se le ha reprochado.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
La separación viene del último libro de Le Guin Hecho
La idea de que dragones y humanos fueron un solo pueblo y se repartieron el mundo es el eje de En el otro viento, la novela con la que Le Guin cerró Terramar en 2001, cinco años antes de la película. Allí ocupa un libro entero y explica de dónde salió la tierra de los muertos; aquí, dos líneas de diálogo.
Un prólogo que la película no aprovecha Interpretación
Los dos dragones del principio no vuelven a aparecer, no se sabe quiénes eran ni por qué peleaban y ningún personaje los menciona después. Funcionan como una portada: anuncian una historia sobre el desorden del mundo que luego se cuenta casi entera en interiores y a base de conversaciones.
Un desenlace que no decide nadie Interpretación
El conflicto se cierra con una transformación repentina y no con la decisión de ningún personaje. Le Guin, en su respuesta pública a la película, escribió que allí los problemas se resolvían con violencia en lugar de con la ética que ella había escrito en sus libros.
Sus escenas
Los dos dragones sobre el temporal
Un barco pierde el viento, el mago de a bordo se queda sin conjuros y entre las nubes dos dragones se despedazan. Nadie explica nada. En un minuto la película deja montada su premisa: lo que no debería ocurrir está ocurriendo.
La transformación de Therru
Con el castillo viniéndose abajo, la niña se convierte en dragón, quema a Cob y se lleva a Arren volando. Es la única vez que la película enseña de cerca a uno de estos animales, y dura unos segundos.
Curiosidades
El guion mezcla La costa más lejana (1972), tercer libro del ciclo, con Tehanu (1990), el cuarto, de donde salen Tenar y Therru.
En el otro viento, donde Le Guin desarrolla el reparto del mundo entre dragones y humanos, se publicó en 2001 y es el último volumen de Terramar.
En los libros, los dragones hablan la Lengua Verdadera, el idioma con el que se hizo el mundo. La película prescinde por completo de esa parte: sus dragones no dicen nada.
Preguntas frecuentes
¿Qué significan los dragones del principio de Cuentos de Terramar?
Que el equilibrio del mundo se ha roto. En Terramar los dragones viven en el oeste y no se atacan entre sí, así que verlos pelear sobre un barco es la primera señal de que algo va mal, junto con los conjuros que fallan y las cosechas que se pierden.
¿Therru es un dragón?
Sí. Su nombre verdadero es Tehanu y en el desenlace se transforma para acabar con Cob. La película no explica de dónde le viene esa naturaleza doble; el origen está en Tehanu, el cuarto libro de Le Guin, donde la revelación llega de manera mucho más indirecta.




