Arren
アレン · Lebannen
Príncipe de Enlad, que mata a su padre en los primeros minutos y huye sin saber por qué lo ha hecho
En una frase
Un heredero que apuñala al rey, roba su espada y descubre que algo suyo se ha quedado atrás y lo persigue.

La película arranca con él. Sin aviso, sin explicación y sin música, el príncipe Arren apuñala a su padre en un pasillo del palacio de Enlad, le quita la espada y sale corriendo. Es el comienzo más brutal del catálogo Ghibli y la película no lo justifica nunca del todo: Arren no sabe por qué lo hizo, y esa ignorancia es su personaje. Vaga por el desierto, lo salvan de unos lobos, y acaba viajando con un mago mayor al que llama Gavilán.
Lo persigue una figura pálida idéntica a él que aparece a la luz del día y desaparece cuando la mira de frente. Arren la teme más que a nada, porque teme morir, y ese miedo es precisamente lo que Cob sabe usar. En el castillo del mago le prometen no acabar nunca, y el chico acepta. La espada que robó no se deja desenvainar mientras siga huyendo de sí mismo; el momento en que la saca es el momento en que deja de huir.
Su nombre verdadero es Lebannen, y se lo confía a Therru en el prado, que es la escena en la que por primera vez dice algo cierto sobre sí mismo. Cuando en el tramo final está perdido, es ella quien lo llama por ese nombre y lo devuelve. La película lo cierra con Arren volviendo a Enlad a responder por lo que hizo, sin perdón y sin absolución: se marcha a que lo juzguen.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
Un debut que empieza matando al padre Interpretación
Que el primer largometraje de Gorō Miyazaki abra con un hijo asesinando a su padre no pasó desapercibido a nadie. Su padre se opuso al proyecto y estuvieron meses sin hablarse; Gorō declaró que como padre había sido un cero a la izquierda. El parricidio no está en Le Guin: lo pusieron ellos.
La sombra, del revés Interpretación
La figura pálida que lo persigue invierte el motivo central del primer libro de Le Guin, donde lo que persigue al protagonista es una sombra oscura salida de él mismo. Aquí la parte separada es la clara, y la película sostiene que el chico ha abandonado su propia voluntad de vivir.
El Arren de Le Guin no mata a nadie Hecho
En La costa más lejana, Arren es un príncipe leal que acompaña a Ged por lealtad y acaba coronado como Lebannen, rey de todo el archipiélago. La película se queda con el nombre y le cambia la biografía entera. Ese cambio es el que Le Guin señaló con más dureza en su respuesta pública.
Sus escenas
El asesinato del rey
En los primeros minutos, Arren apuñala a su padre por la espalda en un pasillo y huye con la espada. La película nunca da un motivo psicológico, y esa falta de motivo es su mayor decisión y su mayor herida.
El nombre verdadero
En un prado, Arren le dice a Therru que se llama Lebannen. Entregar el nombre verdadero es, en Terramar, el gesto de confianza absoluta: le está dando poder sobre él.
La espada por fin desenvainada
Durante casi toda la película la espada robada no se deja sacar de la vaina. Cuando Arren la desenvaina, la película está diciendo, sin decirlo, que ha dejado de huir.
Curiosidades
Lo dobla Jun'ichi Okada, cantante y actor del grupo V6, uno de los fichajes populares de la campaña de la película.
Su nombre verdadero, Lebannen, es el que usa Le Guin para el rey de Terramar en las novelas posteriores.
La escena del parricidio provocó que en varios países se elevara la calificación por edades de la película respecto a la habitual del estudio.
El guion combina el tercer libro de Le Guin, La costa más lejana, con material del cuarto, Tehanu, del que salen Tenar y Therru.
En el doblaje inglés de Disney lo interpretó Matt Levin; el reparto incluía a Timothy Dalton como Ged y a Willem Dafoe como Cob.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Arren mata a su padre?
La película no lo explica. Sugiere que el desequilibrio del mundo ha desatado algo en él y que su miedo a morir lo empuja, pero deja el gesto sin causa. Es el reproche más repetido al guion.
¿Quién es la figura blanca que lo persigue?
Es él mismo, o la parte de él que quiere vivir y de la que se ha separado. La película lo plantea como una escisión que solo se cierra cuando acepta que va a morir algún día.
Más fotogramas







