Cuentos de Terramar
Gedo Senki · ゲド戦記 · 2006 · dirigida por Gorō Miyazaki
El debut más difícil de la historia del estudio: el hijo dirigiendo la adaptación que el padre llevaba treinta años queriendo hacer.
En una frase
Hayao Miyazaki se opuso a que su hijo la dirigiera. Salió del pase de prensa a mitad de proyección para fumar y dijo que la película «estaba hecha con honestidad, y ya está».

Algo se ha roto en el mundo de Terramar: los dragones se atacan entre sí, las cosechas fallan, la magia deja de funcionar y la gente consume un polvo llamado hazia. El príncipe Arren mata a su padre sin saber por qué y huye.
En el camino se cruza con Gavilán, el archimago Ged, que recorre las tierras buscando la causa del desequilibrio. Los dos acaban en la casa de Tenar, junto a una joven con la cara quemada llamada Therru, mientras el mago Cob busca la vida eterna.
Análisis
Una película sobre el miedo a morir
El tema, tomado de Le Guin, es sólido: el villano no quiere poder ni riqueza, quiere no morir nunca, y ese deseo está drenando la magia del mundo. La película sostiene que aceptar la muerte es la condición para que la vida signifique algo.
El problema es la ejecución. La idea se enuncia varias veces en diálogos explicativos en lugar de dramatizarse, y el sombrío arranque —un parricidio sin explicación— nunca se resuelve del todo. Aun así, hay secuencias de una gravedad poco habitual en el estudio.
El conflicto padre-hijo dentro y fuera de la pantalla
Es imposible ver la película sin la biografía. Gorō Miyazaki era paisajista y dirigía el Museo Ghibli; no había dirigido nada. Su padre se opuso al proyecto y durante meses no se hablaron. Toshio Suzuki, que impulsó el nombramiento, lo ha contado en detalle.
Y en la pantalla, un chico mata a su padre en el primer acto. Gorō declaró que su padre había sido «un cero a la izquierda como padre». La película es un documento familiar tan incómodo como fascinante, y explica su tono deprimido mucho mejor que cualquier análisis literario.
Le Guin dijo que no era su libro
Ursula K. Le Guin llevaba décadas negándose a vender los derechos y aceptó porque quería que la adaptara Hayao. Cuando vio la película escribió un texto público, cortés pero demoledor: reconocía belleza en el paisaje y decía que la historia era incoherente, que la violencia sustituía a la ética de sus libros y que aquello no era Terramar.
Su frase más citada —«no es mi libro, es tu película»— se suele usar como elogio; leída completa, no lo es.
No es mi libro. Es tu película. Es una buena película. Pero no es mi libro.
Ursula K. Le Guin, en su respuesta pública

Escenas clave y qué significan
La canción de Therru
Therru canta a solas, en un prado, una canción larga sobre la soledad y el atardecer, sin acompañamiento.
Arren mata a su padre
Sin advertencia y sin motivo aparente, el príncipe apuñala al rey en un pasillo y le roba la espada.
El dragón del principio
Dos dragones se despedazan entre las nubes ante los ojos de unos marineros. Nunca había ocurrido.

Significados ocultos
Todo lo que la película dice sin decirlo: referencias, decisiones de dibujo, guiños culturales y lecturas que se sostienen con lo que hay en pantalla.
El villano solo quiere no morir
Cob no busca poder ni riqueza: busca la inmortalidad, y ese deseo drena la magia del mundo. La tesis, tomada de Le Guin, es que aceptar la muerte es la condición para que la vida signifique algo.
Un debut que empieza matando al padre
Arren apuñala al rey en los primeros minutos sin explicación psicológica. Gorō Miyazaki dirigía contra la voluntad de su padre, con quien dejó de hablarse durante la producción. La película es un documento familiar tan incómodo como revelador.
La droga que no está en los libros
El hazia, que consume la población empobrecida, es una adición de la película. Convierte el desequilibrio mágico en una epidemia social contemporánea.
El nombre verdadero
En Terramar, conocer el nombre real de algo otorga poder sobre ello. Es la misma mecánica que Yubaba aplica en Chihiro, y aquí procede directamente de Ursula K. Le Guin.
La cicatriz de Therru es sabiduría, no víctima
La única persona que no teme morir es la que tiene el cuerpo quemado. La película liga el daño físico a una forma de conocimiento, idea que Le Guin trabaja en Tehanu.
La respuesta pública de Le Guin
La autora escribió un texto cortés y demoledor: reconocía belleza en el paisaje, pero decía que la historia era incoherente y que la violencia había sustituido a la ética de sus libros. La frase «no es mi libro, es tu película» se cita casi siempre fuera de contexto.

Símbolos y objetos
El hazia
La droga que consume la población es una adición de la película, no de Le Guin. Convierte el desequilibrio mágico en una epidemia social contemporánea.
El nombre verdadero
En Terramar, conocer el nombre verdadero de algo es tener poder sobre ello. Es la misma idea que El viaje de Chihiro trabaja con Yubaba, y aquí procede directamente de Le Guin.
La cicatriz de Therru
La quemadura marca a la única persona del film que no teme morir. Su cuerpo dañado es, en la lógica de la película, una forma de sabiduría.

Curiosidades
Hayao Miyazaki había intentado adquirir los derechos de Terramar en los años ochenta; Le Guin dijo que no. Cuando ella cambió de opinión, él estaba con El castillo ambulante.
El proyecto mezcla el tercer libro de Le Guin, La costa más lejana, con el manga de Hayao Miyazaki El viaje de Shuna (1983), del que toma buena parte de su iconografía.
Ganó el premio Bunshun Raspberry a la peor película japonesa del año en 2006. Es el único Ghibli con ese honor.
Aun así fue un éxito comercial: la quinta película más taquillera del año en Japón.
Le Guin publicó en su web una respuesta larga y matizada en la que decía que la película no reflejaba la ética de sus libros y que le decepcionó especialmente el uso de la violencia.
Gorō Miyazaki era ingeniero paisajista y había diseñado el Museo Ghibli de Mitaka antes de dirigir.
Durante la producción, padre e hijo dejaron de hablarse. Gorō llevó un blog público del rodaje que se leyó como un culebrón dentro de la industria japonesa.
La canción de Therru, «Teru no Uta», se convirtió en un éxito en Japón, muy por encima de la propia película.
Es el único largometraje de Ghibli con música de Tamiya Terashima.
Le Guin murió en 2018 sin volver a autorizar ninguna otra adaptación animada de Terramar.

Galería
Fotogramas oficiales publicados por Studio Ghibli.





La música
Tamiya Terashima escribe una partitura sinfónica de aire épico occidental que se aparta del sonido habitual del estudio. La pieza que ha quedado es «Teru no Uta», la balada que canta Therru con letra del propio director.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la dirigió Gorō Miyazaki y no su padre?
¿Qué dijo Ursula K. Le Guin de la película?
¿Es la peor película de Ghibli?
¿Por qué Arren mata a su padre?
Recepción y datos
| Taquilla | ≈ 7.680 millones de yenes |
|---|---|
| Premios | Bunshun Raspberry a la peor película (2006) |
| Crítica | La peor recibida del catálogo |
| Contexto | Debut en la dirección de Gorō Miyazaki |
Dónde verla
Netflix en España y Latinoamérica; HBO Max en Estados Unidos.


