Niya
ニーヤ
Gato de la casa de los Maki
En una frase
Empieza cazando a Arrietty y termina llevando a Sho hasta ella, sin que la película lo explique.

Niya es el gato de la casa de los Maki: grande, viejo, de andares lentos y con la casa y el jardín por territorio. Es el primero que detecta a los diminutos. Se planta delante del hueco por el que se han metido, bufa y no se mueve de ahí, y desde ese momento la familia de Arrietty tiene un problema bastante más urgente que los humanos. Para alguien de catorce centímetros, un gato doméstico es el animal que cierra la cadena: rápido, silencioso y con todo el día libre. La película no necesita explicarlo. Le basta con dejarlo en el encuadre.
En el jardín acorrala a Arrietty entre las hojas y solo la llegada de Sho evita lo previsible. El chico lo sujeta, lo riñe y lo tiene un rato inmovilizado, y ahí se acaba la caza. Después vienen las tardes en las que Niya se le tumba encima mientras Sho lee al aire libre. Y en el último tramo, cuando el chico ha perdido el rastro de la familia tras el asalto de Haru, es el gato el que se presenta ante Arrietty y luego lo lleva al punto exacto del jardín donde están escondidos. El animal que abría la película como amenaza la cierra haciendo de correo.
Lo llamativo es lo que no hay. Niya no habla, no tiene poderes, no adopta postura humana en ningún plano y nadie le atribuye intenciones en voz alta. El cambio de bando se sostiene en dos gestos de gato de verdad: dejar de perseguir y parpadear despacio. Arrietty le pasa la mano por el hocico al despedirse. La película no dice por qué lo hace ella ni por qué lo permite él, y esa negativa a explicarlo es lo que separa a Niya de casi todos los animales del estudio.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
En la novela el gato es una ausencia Hecho
En Los incursores, de Mary Norton, no hay ningún gato con papel. Lo que hay es un recuerdo familiar: la prima Eggletina salió de casa y no volvió después de que los humanos metieran un gato. El libro usa a los gatos como causa de muerte; la película los convierte en personaje con cara.
Un cambio de bando sin motivo Interpretación
Entre el acecho del jardín y la ayuda final solo ocurre una cosa: Sho sujeta a Niya y lo riñe. Todo lo demás lo pone el espectador. Yonebayashi se ahorra la escena que explicaría la conversión y deja al gato como el único personaje que trata con las dos especies sin pertenecer a ninguna.
El parpadeo lento Interpretación
Los gatos cierran los ojos despacio ante quien no consideran una amenaza, y es una de las pocas señales felinas que un espectador reconoce sin que se la expliquen. La película se la concede a Niya frente a Arrietty en lugar de escribir una línea de diálogo.
Sus escenas
El acecho en el jardín
Niya arrincona a Arrietty entre las hojas y Sho interrumpe la caza sujetando al gato. Es la escena que fija cuál es el verdadero peligro de vivir bajo ese suelo, y el único momento en que alguien le impone algo a Niya.
El camino hasta el escondite
Con la familia ya fuera de la casa, Niya aparece ante Arrietty y después guía a Sho por el jardín hasta el lugar donde se ocultan. Luego se sienta a esperar, como si el asunto ya no fuera con él.
Curiosidades
El nombre remite a la onomatopeya japonesa del maullido, nyaa. En las fichas de personaje japonesas figura como macho.
No dice una palabra ni tiene rasgo sobrenatural alguno, a diferencia de Muta, el gato de Susurros del corazón, que guía a Shizuku hasta la tienda de antigüedades y años después tendría papel propio en Haru en el reino de los gatos.
Su tamaño en pantalla cambia según quién lo mire: descomunal junto a Arrietty, un gato corriente junto a Sho. La película aplica el mismo criterio a los terrones de azúcar y a los alfileres.
Arrietty le acaricia el hocico en la despedida. Es el único contacto físico entre un diminuto y el gato en todo el metraje.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el gato ayuda a Sho al final de Arrietty?
La película no lo explica. Entre el acecho del jardín y la ayuda solo media el momento en que Sho lo sujeta y lo riñe; a partir de ahí Niya deja de tratar a Arrietty como presa y acaba llevando al chico hasta el escondite.
¿Aparece el gato en la novela de Mary Norton?
No como personaje. En Los incursores los gatos se mencionan como el motivo por el que la prima Eggletina desapareció de casa. Niya es en buena parte una incorporación de la película.
Otro fotograma





