Las mujeres del taller Piccolo
ピッコロ社の女たち · Las Piccolo
plantilla familiar del taller aeronáutico de Milán que reconstruye el hidroavión de Porco
En una frase
Abuelas, tías, primas y nietas montan un hidroavión de carreras porque los hombres de la casa están emigrados.
Porco lleva su avión destrozado al taller Piccolo, en Milán, esperando encontrar mecánicos. Lo que encuentra es a la familia entera del viejo Piccolo en versión femenina: hijas, nueras, sobrinas, nietas y una abuela. Los tres hijos de Piccolo, que eran quienes se ocupaban del diseño, están fuera buscando jornal, y con ellos el resto de los hombres del taller. La Italia de los años treinta metida en una comedia de aviones sin un solo diálogo explicativo: la emigración se menciona de pasada y la película sigue.
Porco pone cara de espanto y Piccolo le contesta que son las mejores obreras que ha tenido. Ahí se acaba la discusión. Nadie en la película se pregunta si pueden hacerlo, y esa ausencia de debate es la posición política del film. Lo que viene después es un bloque entero del segundo acto dedicado al trabajo: moldes de madera, remachado, telas, montaje del motor, todo enseñado con detalle y sin elipsis. El diseño lo dirige Fio, la nieta de diecisiete años, porque es la única que sigue los cálculos nuevos.
Comen juntas antes de empezar y Piccolo bendice la mesa con su consigna: a comer fuerte y a trabajar duro. Duermen en el taller. El avión terminado sale de Milán navegando por los canales, entre las casas, con la familia despidiéndolo desde los puentes, y vuela mejor que el original. La abuela del grupo aparece en los créditos como Bāchan y la doblaba Hiroko Seki, la misma actriz que hace de Barsa en Nicky, la aprendiz de bruja. Cuando Curtis pierde el duelo y paga la reparación, el dinero va a parar a este taller, que es lo más cerca que la película está de un final feliz económico.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
La emigración italiana, de refilón Hecho
Los tres hijos de Piccolo, que llevaban el diseño de los aviones, están fuera buscando trabajo, igual que el resto de los operarios varones. Es un dato histórico real de la Italia de entreguerras y la película lo suelta en una línea de diálogo.
Nadie discute si pueden Interpretación
Porco se lleva las manos a la cabeza al ver la plantilla y Piccolo zanja el asunto diciendo que son las mejores obreras que ha tenido. Miyazaki trata la competencia técnica como un hecho comprobable, no como una reivindicación que haya que defender.
Una secuencia de trabajo sin elipsis Interpretación
La reconstrucción del hidroavión ocupa un bloque completo del segundo acto y enseña el proceso paso a paso. Son pocas las películas de aventuras que se detienen a mostrar cómo se fabrica el vehículo del protagonista en lugar de saltar al resultado.
Sus escenas
El recuento de la familia
Piccolo va nombrando a las mujeres que va a poner a trabajar mientras Porco calcula cuánto va a tardar el avión. La escena convierte un problema de personal en el mejor gag del acto.
El despegue por el canal
El hidroavión terminado sale de Milán navegando entre las casas y levanta el vuelo dentro del canal, de madrugada, con la familia despidiéndolo desde los puentes.
Curiosidades
La abuela del taller figura en los créditos como Bāchan y está doblada por Hiroko Seki, que en Nicky, la aprendiz de bruja hace de Barsa.
El taller está en Milán, a más de cien kilómetros del mar, de modo que el hidroavión tiene que probarse y salir por los canales de la ciudad.
Varias crónicas de producción señalan que el equipo de Porco Rosso se organizó con una plantilla mayoritariamente femenina.
Preguntas frecuentes
¿Por qué solo hay mujeres en el taller de Porco Rosso?
Porque los hombres de la familia Piccolo, incluidos los tres hijos que llevaban el diseño, han emigrado a buscar trabajo. Piccolo convoca a las mujeres de la casa y le encarga el rediseño del avión a su nieta Fio, de diecisiete años.




