El médico
医者
Facultativo que examina a Setsuko y dice en voz alta lo que le pasa
En una frase
La ausculta, dicta el diagnóstico, contesta que no hay medicina para el hambre y llama al siguiente paciente.
Aparece una sola vez, en una consulta con cola. Seita llega con Setsuko a cuestas: la niña tiene la piel llena de sarpullidos, la barriga hinchada y no se sostiene. El médico la mira por encima, le da unos golpecitos, y dicta lo que hay: desnutrición. Seita pide medicinas. El hombre le responde que no hay medicina para eso, que lo que la niña necesita es comer, y llama al siguiente. La secuencia entera dura menos de un minuto y no lleva música.
El diagnóstico es exacto y es inservible. En agosto de 1945 no había con qué cumplirlo: la ración oficial de arroz se había recortado hasta rondar los trescientos gramos diarios por adulto y en muchas ciudades ni siquiera llegaba a repartirse, de modo que lo que el médico le está recetando a Seita es justamente lo que no existe. El hombre no está siendo cruel ni displicente, y la película se cuida mucho de no filmarlo como un villano. Está diciendo la verdad, en el orden correcto y con las palabras correctas, con una sala llena de gente detrás esperando su turno para oír cosas parecidas sobre sus propios hijos.
Su interés está en dónde lo coloca Takahata. En casi cualquier otra película sobre dos niños solos, la consulta médica es el sitio donde un adulto ve el problema, se le cambia la cara y avisa a alguien: a un servicio, a un vecino, a la policía. Aquí el trámite se cumple, el problema se nombra con precisión clínica y no ocurre nada más. La institución aparece una vez, acierta el diagnóstico y no cambia absolutamente nada. Lo que Seita hace nada más salir a la calle es ir al banco a por el dinero de su madre, que es la única puerta que le queda.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
«Solo necesita comer» Hecho
El médico descarta enfermedad y nombra la causa. Cuando Seita le pide medicinas, le contesta que no las hay para el hambre. Es el único personaje de la película que dice en voz alta lo que está pasando, y lo dice sin levantar el tono.
El lugar donde iría el rescate Interpretación
En la estructura habitual de este tipo de relato, la consulta médica es la escena en la que alguien interviene. Takahata pone ahí treinta segundos de trámite. La institución existe, funciona como se espera de ella y no sirve para nada.
Tampoco es un personaje cruel Interpretación
No maltrata a Seita ni lo despacha con desprecio: hace su trabajo con una cola detrás. Igual que la tía de Nishinomiya, es la comunidad en su versión agotada, y eso resulta bastante más incómodo que la maldad.
Sus escenas
La consulta
El médico ausculta a Setsuko, dicta el diagnóstico y llama al siguiente. Seita sale a la calle con la niña a cuestas y sin una sola instrucción que pueda cumplir.
Lo que Seita hace después
La escena siguiente es la del banco, donde va a sacar el dinero de su madre para comprar comida. El diagnóstico es lo que pone en marcha el último tramo de la película.
Curiosidades
La palabra que se usa en la escena es 栄養失調, «desnutrición», el término con el que se registraron miles de muertes en el Japón de 1945 y 1946.
La ración oficial de arroz se recortó en julio de 1945 hasta unos trescientos gramos diarios por adulto, y en muchas zonas no llegaba a entregarse.
Setsuko muere pocos días después de la rendición del 15 de agosto de 1945, es decir, cuando la guerra ya había terminado.
El personaje no tiene nombre y aparece en una única secuencia; Takahata no le concede ni un primer plano.
Preguntas frecuentes
¿Qué le dice el médico a Seita sobre Setsuko?
Que no tiene ninguna enfermedad que tratar: está desnutrida y lo único que necesita es alimentarse. Seita le pide medicinas y el médico le contesta que no existen para eso. Es el diagnóstico que hace inevitable el final.