Tombo
トンボ · Tombo Kopoli
Chico de Koriko obsesionado con volar y socio de un club de aeronáutica
En una frase
El primer amigo de Kiki en la ciudad, y el único que se emociona porque ella vuele.

Tombo tiene gafas redondas, doce o trece años y una fijación con el vuelo que lo lleva a acercarse a Kiki nada más verla llegar. El primer encuentro es un desastre: se presenta con demasiada confianza, ella lo toma por un fresco y le contesta que no la ha presentado nadie. Insiste durante semanas, la invita a una fiesta y la recoge en la puerta de la panadería con una bicicleta a la que le ha montado una hélice y unas alas de tela con los socios de su club de aeronáutica.
El día que la lleva en esa bicicleta a ver el dirigible amarrado en la costa es el mejor rato de Kiki en toda la película y también el punto en el que se tuerce todo. Bajan una cuesta con la hélice girando, se elevan unos metros y acaban tirados en la arena. Después llegan los amigos ricos de Tombo con un coche, Kiki se siente fuera de sitio, se marcha andando y esa noche descubre que ya no puede volar. Él no entiende qué ha hecho mal, que es exactamente lo que le pasa a un chico de esa edad.
El desenlace lo pone donde corresponde. Un golpe de viento suelta las amarras del dirigible con Tombo agarrado a un cabo, y toda la ciudad lo ve por televisión. Kiki lo rescata con un cepillo de barrendero. En el epílogo se le ve pilotando un aparato de pedales con Kiki al lado: el vuelo compartido que llevaba intentando desde el primer encuentro.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
Su nombre significa libélula Hecho
Tombo es «libélula» en japonés, y el mote encaja tanto con las gafas redondas como con la obsesión por volar. El personaje está construido entero alrededor de esa palabra.
Volar como cosa técnica frente a volar como cosa natural Interpretación
Kiki vuela sin saber cómo y Tombo estudia cómo hacerlo sin poder. La película enfrenta el don con la ingeniería y le da la razón a los dos: ella lo recupera gracias al empeño y él acaba despegando con pedales.
El rechazo no era hacia él Interpretación
Kiki se aparta en la playa porque se siente pobre y rara delante de los amigos de Tombo, no porque él la haya ofendido. El malentendido adolescente está contado sin culpables, que es lo difícil.
Sus escenas
La bicicleta voladora
Tombo y Kiki bajan la cuesta hacia el mar con la hélice a toda velocidad, se despegan del suelo unos segundos y terminan en la arena entre risas. Es la única vez que Kiki vuela sin que sea trabajo.
Colgado del dirigible
El aire arranca la aeronave del amarre y Tombo queda suspendido de una maroma sobre la ciudad, retransmitido en directo. La escena obliga a Kiki a volver a volar sin haber resuelto nada.
Curiosidades
Lo dobla Kappei Yamaguchi, que por esos mismos años ponía voz al Ranma masculino de Ranma ½ y que en 1995 doblaría a Seiji Amasawa en Susurros del corazón.
Su bicicleta voladora es un aparato de pedales con hélice frontal, coherente con la afición de Miyazaki por las máquinas de propulsión humana.
El club de aeronáutica al que pertenece aparece brevemente con más socios, todos adolescentes, montando el armazón del aparato.
El dirigible del final está amarrado en el puerto de Koriko y su desprendimiento se retransmite por televisión dentro de la propia película.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Kiki rechaza a Tombo al principio?
Porque se le acerca sin presentaciones y ella lo toma por un descarado. Más adelante lo que la aleja no es él, sino sentirse pobre y fuera de lugar delante de sus amigos.
Más fotogramas







