Shōichi Maki
牧勝一 · El padre de Mahito
Industrial de la aviación, padre de Mahito y viudo de Hisako
En una frase
Fabrica cabinas de caza mientras el país arde y trae a su hijo al colegio en coche, que es lo peor que puede hacerle.

Shōichi Maki dirige una fábrica de piezas de avión. Cuando la guerra aprieta, traslada la producción al campo, a la comarca de la familia de su mujer muerta, y allí monta el taller que fabrica cabinas para cazas. Es un hombre enérgico, de buen humor, orgulloso de su negocio y absolutamente incapaz de ver lo que le pasa a su hijo por dentro.
Sus gestos son afectuosos y siempre erróneos. Lleva a Mahito al colegio en un automóvil, en un pueblo donde nadie tiene coche y en un país racionado, y no entiende por qué eso le complica la vida al chico. Cuando Mahito aparece con la cabeza abierta, se cree la versión de la caída y va a la escuela a montar un escándalo. La película lo retrata con una ternura que no le ahorra el reproche: quiere a su hijo y no lo mira.
Es también el punto en el que la película toca la biografía de su director. Miyazaki creció en una familia que fabricaba piezas para aviones militares y ha hablado durante toda su carrera de la contradicción entre amar los aviones y saber para qué sirvieron. Shōichi vive esa contradicción sin percibirla: enseña orgulloso las cabinas alineadas en el taller mientras Japón pierde la guerra.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
La fábrica y la infancia de Miyazaki Interpretación
La familia de Miyazaki tenía un negocio de piezas de avión durante la guerra y él pasó aquellos años fuera de Tokio. La coincidencia con la situación de Mahito es la razón principal por la que la película se lee como material personal.
Un padre incapaz de leer a su hijo Interpretación
Todo lo que Shōichi hace para ayudar empeora la posición de Mahito: el coche, la visita al colegio, el entusiasmo. La película no lo castiga por ello, lo que hace el retrato más duro.
Aviones bonitos, guerra perdida Interpretación
Las cabinas de cristal alineadas en el taller están filmadas con verdadera admiración industrial, igual que los aviones de El viento se levanta. Miyazaki nunca ha resuelto esa contradicción y aquí tampoco lo intenta.
Sus escenas
Las cabinas en el taller
Shōichi enseña la producción con orgullo de fabricante mientras el país se hunde. La belleza de las piezas y el uso que van a tener conviven en el mismo plano.
La visita al colegio
Convencido de que a su hijo le han pegado, se presenta en la escuela a exigir explicaciones. Mahito, que sabe la verdad, no dice nada.
Curiosidades
Su voz japonesa es la de Takuya Kimura, uno de los actores más populares de Japón, que ya había puesto voz a Howl en El castillo ambulante.
El traslado de la fábrica al campo por la guerra reproduce el tipo de evacuación industrial que vivieron muchas empresas japonesas a partir de 1943.
El automóvil con el que lleva a Mahito al colegio es un lujo extraordinario en un Japón sometido al racionamiento de combustible, y la película lo usa para marcar la distancia social del chico.



