El chico y la garza
Kimitachi wa Dō Ikiru ka · 君たちはどう生きるか · 2023 · dirigida por Hayao Miyazaki
Se estrenó en Japón sin tráiler, sin sinopsis y sin un solo cartel más allá de una garza dibujada. Fue número uno igualmente.
En una frase
Ganó el Óscar a la mejor película de animación en marzo de 2024. Miyazaki, con 83 años, se convirtió en el ganador de más edad de la categoría.

Tokio, 1943. Mahito pierde a su madre en el incendio de un hospital durante un bombardeo. Su padre, fabricante de piezas de avión, se casa con la hermana de la difunta y se trasladan a una finca en el campo. Mahito no habla, no se adapta y se hiere él mismo en la cabeza con una piedra.
Una garza real empieza a acosarlo y le asegura que su madre sigue viva. Lo conduce hasta una torre sellada que construyó un tío abuelo desaparecido. Dentro hay un mundo con su propia lógica, sus propias criaturas y un anciano que sostiene la realidad apilando trece bloques de piedra.
Análisis
El título es una pregunta dirigida al espectador
El título japonés, Kimitachi wa dō ikiru ka, significa «¿Y vosotros cómo vais a vivir?». Procede de una novela de 1937 de Genzaburō Yoshino, un clásico escolar japonés sobre un chico que aprende ética en los años del militarismo. La novela aparece en la película como el libro que la madre de Mahito le dejó dedicado.
Miyazaki no adapta ese libro: lo usa como pregunta. La película entera está construida como una despedida en forma de interrogación, dirigida a los espectadores jóvenes y, sobre todo, a quienes tendrán que seguir haciendo películas cuando él no esté.
La película más autobiográfica que ha hecho
Casi todos los elementos vienen de su propia vida: el padre que fabricaba piezas de aviones militares y prosperó con la guerra, la evacuación al campo, la madre enferma y ausente durante años, la culpa del niño acomodado que llega a un colegio rural con un coche y una fiambrera llena.
Mahito es Miyazaki a los once años, con toda la antipatía intacta: es orgulloso, violento y mentiroso. La herida que se hace en la sien con una piedra —y que confiesa al final que fue voluntaria— es la admisión más dura del film: una autolesión para castigar a los demás.
El tío abuelo y la torre son Studio Ghibli
El anciano que mantiene un mundo entero en equilibrio apilando trece bloques cada tres días, y que busca desesperadamente un heredero de su sangre para que continúe su obra, es una autorrepresentación tan transparente que resulta conmovedora.
El mundo de la torre es un estudio de animación: hermoso, artificial, sostenido a duras penas y a punto de venirse abajo. La respuesta de Mahito —que sus bloques están contaminados por la maldad y que prefiere volver a su mundo con sus amigos— es Miyazaki reconociendo que no se puede heredar una obra, solo hacer la propia. Muchos leen también en el tío abuelo a Isao Takahata, muerto en 2018, y en la película entera un duelo por él.
Los periquitos, o el fascismo con plumas
El ejército de periquitos gigantes que ocupa el mundo de la torre lleva uniforme, obedece a un rey, marcha en formación y quiere comerse a los visitantes. Son, a la vez, un ejército y una masa de consumidores.
Cuando el rey de los periquitos, incapaz de entender el equilibrio de los bloques, los apila mal y hace estallar el mundo, la lectura política es difícil de evitar: quien no comprende una obra y aun así quiere gobernarla, la destruye. Que salgan del derrumbe convertidos en periquitos normales, cagando sobre todo el mundo, es el último chiste de Miyazaki.
Los warawara y el ciclo de la vida
Las criaturas blancas y redondas que suben al cielo para nacer como humanos, devoradas por pelícanos hambrientos porque en ese mundo ya no hay peces suficientes, forman la secuencia más melancólica del film.
El pelícano moribundo lo dice claro: no son malvados, es que no les dieron otra cosa que comer. Miyazaki, que ha dedicado su carrera a hablar de natalidad, futuro y esperanza, coloca aquí una imagen amarga sobre un mundo que devora a sus propios hijos antes de que nazcan.
¿Y vosotros cómo vais a vivir?
Título de la novela que la madre de Mahito le deja

Escenas clave y qué significan
El incendio del hospital
Mahito corre entre una multitud hacia el resplandor. Las figuras humanas se deforman y se difuminan como si estuvieran hechas de calor; los contornos se disuelven.
La garza se abre
El pico de la garza se despliega y de dentro sale un hombrecillo con nariz bulbosa y dientes torcidos.
La madre que aún no es madre
Mahito descubre que Himi, la chica de fuego que lo ayuda, es su madre de niña, y que al volver a su tiempo morirá en un incendio. Ella lo sabe y acepta.
Los trece bloques
El tío abuelo ofrece a Mahito su lugar: apilar cada tres días trece bloques sin maldad para sostener el mundo. Mahito señala la cicatriz de su cabeza y dice que él ya está manchado.

Significados ocultos
Todo lo que la película dice sin decirlo: referencias, decisiones de dibujo, guiños culturales y lecturas que se sostienen con lo que hay en pantalla.
El título es una pregunta dirigida a ti
Kimitachi wa dō ikiru ka significa «¿Y vosotros cómo vais a vivir?». Viene de una novela escolar de 1937 que la madre de Mahito le deja dedicada. Miyazaki no la adapta: la usa como despedida en forma de interrogación.
El tío abuelo es Miyazaki, y la torre es Studio Ghibli
Un anciano sostiene un mundo apilando trece bloques cada tres días y busca desesperadamente un heredero de su sangre. El mundo de la torre es hermoso, artificial y a punto de venirse abajo. Es la autorrepresentación más transparente de su obra.
La renuncia de Mahito es la tesis del film
Dice que sus bloques están contaminados por la maldad y prefiere volver a su mundo con sus amigos. Miyazaki reconoce que una obra no se hereda: cada uno tiene que hacer la suya, y de paso libera a su propio hijo de la carga.
Los periquitos son un ejército y una masa de consumidores
Marchan en formación, llevan uniforme, obedecen a un rey y quieren comerse a los visitantes. Cuando su rey apila mal los bloques que no entiende, el mundo estalla: quien no comprende una obra y aun así quiere gobernarla, la destruye.
Los warawara y los pelícanos hambrientos
Las almas que suben para nacer son devoradas por pelícanos que no tienen otra cosa que comer. El pelícano moribundo lo dice sin culpa. Miyazaki, que lleva medio siglo hablando de futuro y natalidad, deja aquí la imagen más amarga de su carrera: un mundo que devora a sus hijos antes de que nazcan.
La herida de la sien fue voluntaria
Mahito se golpea con una piedra y deja que todos crean que fue una pelea. Al final lo confiesa. Es una autolesión para castigar a los adultos y el gesto más autocrítico jamás incluido por Miyazaki en un personaje que es él mismo.
Himi acepta un futuro que sabe mortal
La chica de fuego es su madre de niña y sabe que al volver a su tiempo morirá en un incendio. Dice que le parece maravilloso poder tener un hijo como él. Esa aceptación es la respuesta que la película da a su propio título.
El duelo por Takahata
Muchos ven en el tío abuelo también a Isao Takahata, muerto en 2018: el maestro mayor que construyó un mundo imposible de mantener y al que Miyazaki nunca pudo suceder ni igualar. La película funciona entera como despedida.
La garza que miente y acaba siendo amigo
Su pico se abre y de dentro sale un hombrecillo de nariz bulbosa y dientes torcidos. Es deliberadamente desagradable, engaña a Mahito durante media película y termina siendo su único compañero: lo repulsivo y lo entrañable no se separan.
La piedra del bolsillo y el olvido
Mahito vuelve con un fragmento de aquel mundo, y en el último plano ya no lo recuerda. Como la goma del pelo de Chihiro, es una prueba material que el personaje no llega a interpretar.
El padre que prospera con la guerra
Fabrica cabinas de avión, presume del coche a la puerta del colegio y se casa con la hermana de su mujer muerta. Es el retrato del propio padre de Miyazaki, y la película no lo perdona ni lo condena: lo deja ahí, ruidoso y vivo.

Símbolos y objetos
La torre
Cayó del cielo como un meteorito y alrededor de ella se construyó todo. Es la obra de un hombre, el estudio, el arte y la tumba del tío abuelo, todo a la vez.
Los trece bloques
Sostener un mundo requiere equilibrio y pureza. Miyazaki, que ha hecho doce largometrajes antes de este, deja a criterio del espectador qué representa el número.
La piedra de la sien
Mahito se hiere para castigar a los adultos. Al final lo confiesa. Es el gesto más autocrítico de toda la obra de su autor.
La puerta al mundo real
Se abre a 1943, a la guerra, a un padre insoportable. La película sostiene que hay que volver ahí igualmente.

Curiosidades
Se estrenó en Japón sin tráiler, sin sinopsis, sin entrevistas y sin publicidad: solo un cartel con una garza. Fue una decisión de Toshio Suzuki y funcionó: número uno en su fin de semana de estreno.
Tardó unos siete años en producirse. Miyazaki trabajaba a un ritmo de aproximadamente un minuto de película al mes.
Ganó el Óscar a la mejor película de animación en marzo de 2024, veintiún años después de El viaje de Chihiro. También ganó el Globo de Oro y el BAFTA.
Miyazaki no acudió a la gala; recogieron el premio los productores.
El título toma prestado el de la novela de 1937 de Genzaburō Yoshino, lectura escolar clásica en Japón, que aparece en la película como regalo de la madre.
La canción final, «Chikyūgi» («Globo terráqueo»), la compuso e interpretó Kenshi Yonezu, uno de los músicos más populares de Japón, que trabajó con Miyazaki durante casi cuatro años en el tema.
El equipo de animación llegó a ser de unas sesenta personas, una cifra pequeña para el tamaño del proyecto: Miyazaki quería controlar cada plano.
El personaje del tío abuelo se ha interpretado como el propio Miyazaki, como Isao Takahata —fallecido en 2018— y como ambos a la vez.
Muchos espectadores señalaron autocitas: la Kiriko joven recuerda a Dola y a las mujeres marineras del estudio, los warawara evocan a los kodama y a los susuwatari, y la puerta de fuego remite a Calcifer.
En Estados Unidos fue la primera película original japonesa en encabezar la taquilla del fin de semana, en diciembre de 2023.
La escena en que el padre irrumpe en el colegio y presume de su coche está tomada de un recuerdo real de Miyazaki, que ha contado varias veces la vergüenza que sintió.
Es la primera película del estudio en nueve años y, según Toshio Suzuki, no será necesariamente la última: en 2026 Suzuki declaró que Miyazaki «sigue queriendo hacer películas».

Galería
Fotogramas oficiales publicados por Studio Ghibli.





La música
Hisaishi firma su partitura más contenida y abstracta: piano solo durante buena parte del metraje, con motivos que se insinúan y no se resuelven. El tema «Ask Me Why» acompaña los momentos de duda de Mahito. La canción final de Kenshi Yonezu rompe el tono y devuelve al espectador al presente.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el título original?
¿Quién es el tío abuelo de la torre?
¿Qué significan los trece bloques?
¿Qué representan los periquitos?
¿Es autobiográfica?
¿Por qué Mahito se golpea con una piedra?
¿Quién es Himi?
¿Habrá otra película de Miyazaki?
Recepción y datos
| Taquilla | Más de 13.400 millones de yenes en Japón; en torno a 300 millones de dólares en el mundo |
|---|---|
| Óscar | Mejor película de animación (2024) |
| Globo de Oro y BAFTA | Mejor película de animación (2024) |
| Estreno | Sin campaña publicitaria en Japón |
Dónde verla
En Netflix desde el 7 de octubre de 2024, el mismo día en España y en Latinoamérica. No está en Netflix en Estados Unidos ni en Japón: allí sigue siendo compra o alquiler. Guía completa de dónde verlas en España y Latinoamérica.


