La abuela Shige
山野しげ · Shige Yamano
Madre de Matsuko, residente permanente en casa de los Yamada
En una frase
La abuela que vive con ellos, no se muerde la lengua y gana casi todas las discusiones.

Shige es la madre de Matsuko y vive en casa de su hija y su yerno, con el apellido distinto al del resto de la familia. Tiene la lengua rápida, opiniones firmes sobre todo y ninguna intención de fingir delicadeza. Se lleva bien con su hija a base de discutir con ella y mantiene con Takashi una relación de respeto tenso que ambos disimulan mal.
En los episodios domésticos suele ser la que remata el chiste: cuando la familia se atasca en una discusión, Shige suelta la frase que la cierra y se va a ver la televisión. Su autoridad no viene del cargo sino de la puntería.
Es también el personaje que introduce la muerte y el paso del tiempo en una película que por lo demás evita los temas grandes: el envejecimiento aparece de refilón, sin dramatismo, en un par de gestos.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
Tres generaciones bajo un mismo techo Interpretación
La convivencia con los abuelos era la norma en Japón y estaba dejando de serlo en los noventa. La película la retrata sin nostalgia: es incómoda, ruidosa y va bien.
La abuela con apellido propio Hecho
Shige se apellida Yamano, no Yamada, un detalle que la sitúa como madre de Matsuko y no de Takashi. En la comedia doméstica japonesa esa diferencia lo cambia todo: es el yerno quien está en desventaja.
Sus escenas
El arbitraje de la abuela
En plena discusión matrimonial, Shige da su veredicto sin que nadie se lo haya pedido y vuelve al televisor. Nadie se atreve a contestarle.
Curiosidades
Le pone la voz Masako Araki.
La lectura de los haikus que separan los episodios corre a cargo del maestro de rakugo Kosanji Yanagiya, otra elección de Takahata a favor de las voces de la escena tradicional.
El diseño de los Yamada, con narices de garbanzo y cuerpos de trazo mínimo, mantiene el dibujo de Hisaichi Ishii casi sin cambios, algo poco habitual en las adaptaciones de Ghibli.
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