Matsuko Yamada
山田まつ子
Madre de familia con muy pocas ganas de hacer de madre de familia
En una frase
Ama de casa que no cocina si puede evitarlo y que discute con su marido como quien juega al tenis.

Matsuko lleva la casa de los Yamada con una desgana declarada y bastante gracia. Se olvida de la cena, improvisa con lo que hay, manda a alguien a por comida preparada y no siente ninguna culpa por ello. Es rápida discutiendo, gana casi todas las escaramuzas con Takashi y tiene con su madre, que vive con ellos, una relación de complicidad y roce continuos.
Su rasgo más interesante es la ausencia total de la abnegación que el cine japonés llevaba décadas asignando a las madres. Matsuko no se sacrifica por nadie y la película no la castiga por ello ni la presenta como un problema. Simplemente es así, y la casa funciona igual de mal que cualquier otra.
En la secuencia inicial, el matrimonio aparece como un trineo de bobsleigh lanzado por una pista sin frenos, y esa imagen la define a ella tanto como a él.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
La madre que no se sacrifica Interpretación
Frente a la larga tradición de madres abnegadas del cine japonés, Matsuko no cocina, no se levanta antes que nadie y no se disculpa. Es uno de los personajes femeninos más subversivos del catálogo de Ghibli precisamente por lo poco que hace.
El matrimonio como bobsleigh Hecho
La película abre con la boda de los Yamada convertida en un viaje disparatado en trineo, barco y submarino, con guiños a Momotarō y al bambú de Kaguya. Es la metáfora del matrimonio más antiheroica que ha dibujado el estudio.
Sus escenas
La cena que no existe
Matsuko anuncia que no hay cena y la familia se organiza como puede. Nadie protesta demasiado. La escena resume la economía doméstica de la casa mejor que un presupuesto.
La pérdida de Nonoko
En unos grandes almacenes la niña desaparece y los padres tardan un rato sospechoso en darse cuenta. El pánico posterior es real y el remate, cómico.
Curiosidades
Le pone la voz Yukiji Asaoka, cantante y actriz de larga carrera en la televisión japonesa.
La música es de Akiko Yano, que además dobla a la maestra Fujihara; la banda sonora alterna temas breves de piano con piezas clásicas interpretadas por la Orquesta de Cámara de la Filarmónica Checa.
El apellido de soltera de la familia materna es Yamano, no Yamada: la abuela que vive en casa es la madre de Matsuko.
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