Seizaemon
青左衛門
Anciano jefe del clan tanuki de Tama
En una frase
El jefe que convoca la asamblea, ordena aprender a transformarse y descubre que cinco años no bastan.
Seizaemon es el patriarca de los tanuki de Tama, el que convoca la asamblea general cuando las excavadoras llegan a las colinas y el que consigue detener la guerra de clanes que llevaban años librando por comida y territorio. Su primera decisión es la que estructura la película: recuperar el arte de la transformación, perdido por falta de uso, y prepararse cinco años antes de actuar.
Es un dirigente prudente, aficionado a los procedimientos y a las votaciones, con un punto de comedia burocrática que Takahata explota sin piedad: hay actas, hay facciones, hay discursos. La asamblea funciona exactamente igual que un ayuntamiento japonés, y ese paralelismo es medio chiste y medio tesis.
Cuando la estrategia moderada fracasa, es él quien manda a los emisarios a Shikoku a buscar a los tres grandes maestros, la última carta de la comunidad.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
La asamblea como forma de vida Interpretación
La comunidad tanuki decide todo votando, y la película dedica mucho metraje a esas reuniones. Es una parodia cariñosa del asociacionismo vecinal japonés y a la vez el retrato de una sociedad que sí funciona.
Cinco años de preparación que llegan tarde Interpretación
El plan de Seizaemon es sensato y demasiado lento: mientras los tanuki estudian, las excavadoras siguen. La película usa esa desincronización para hablar de cualquier resistencia organizada frente a un promotor con financiación.
Sus escenas
La declaración de tregua
Seizaemon consigue que los clanes en guerra dejen de matarse y se unan contra la urbanización. Es el primer acto de la película y el único triunfo político limpio que consiguen los tanuki.
Curiosidades
Le pone la voz Norihei Miki, uno de los grandes cómicos del cine japonés de posguerra.
El plan de estudios que ordena divide a los tanuki en tres grupos según su talento, y los que no aprenden nunca son los que aparecen en la escena final del campo de golf.
Las asambleas están dibujadas con los tanuki en versión antropomorfa, mientras que las escenas con humanos delante los devuelven al aspecto de animal real.



