Los tres maestros de Shikoku
四国の三長老 · Kinchō VI, Tasaburō Hage-danuki e Inugami Gyōbu
Los tres grandes tanuki legendarios de Shikoku, llamados a salvar el monte de Tama
En una frase
Tres dioses tanuki de más de mil años vienen desde Shikoku y ni siquiera ellos pueden con una promotora inmobiliaria.

Cuando los planes moderados fracasan, los tanuki de Tama mandan emisarios a Shikoku, la isla donde la tradición sitúa a los tanuki más poderosos de Japón. Vuelven con tres: Kinchō VI, venerado como deidad en un santuario de Tokushima y capaz de vivir permanentemente como sacerdote humano; Tasaburō, el tanuki pelado de Yashima, que dice tener novecientos noventa y nueve años y haber visto con sus ojos la batalla de Yashima en el siglo XII; e Inugami Gyōbu, señor de Matsuyama, que manda sobre ochocientos ocho tanuki.
Kinchō propone la Operación Espectros: un desfile de yōkai por las calles de la urbanización, con Gyōbu dirigiendo la transformación colectiva. La noche del desfile es la secuencia más ambiciosa de la película: dragones, cortejos de fantasmas, un barco del tesoro que se lleva a los muertos, todo el bestiario del folclore japonés desfilando entre bloques de pisos. Y funciona: la ciudad entera lo ve.
Después no pasa nada. El director de un parque de atracciones sale en televisión atribuyéndose el espectáculo como campaña publicitaria, y el prodigio se convierte en anécdota comercial. Gyōbu muere agotado por el esfuerzo esa misma noche. Tasaburō pierde la cabeza, se hace predicador de una danza budista y se lleva a sus fieles al mar en un barco del que no vuelve nadie. Kinchō regresa a Tokushima con su discípulo Tamasaburō.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
Tres tanuki que existen fuera de la película Hecho
Kinchō de Awa, el Hage-danuki de Yashima y el Inugami Gyōbu de Iyo son figuras reales del folclore japonés, conocidas como los tres grandes tanuki del país, con santuarios y leyendas propias anteriores a Ghibli en siglos.
El milagro que la publicidad se traga Interpretación
El desfile es un éxito sobrenatural absoluto y no sirve de nada porque un empresario lo reclama como suyo y nadie lo desmiente. Takahata resume ahí toda su tesis: contra el capital no basta con tener razón ni con hacer magia.
La huida religiosa Interpretación
El final de Tasaburō —predicar el nembutsu bailando y embarcar a sus seguidores hacia la muerte— recoge un motivo real de la historia japonesa, el de las sectas que prometían el paraíso al otro lado del mar. Es la última salida cuando la política y la magia ya han fallado.
Sus escenas
La Operación Espectros
Cinco minutos de desfile de yōkai por Tama New Town, con centenares de criaturas del folclore japonés animadas a la vez. Es el momento cumbre de la película y también el más caro.
La rueda de prensa del parque de atracciones
Un ejecutivo aparece en televisión diciendo que el desfile fue una campaña de su parque. Los tanuki lo ven desde la maleza. Ahí termina la esperanza.
Curiosidades
Los tres están doblados por maestros de las artes escénicas japonesas: Katsura Beichō III como Kinchō, Katsura Bunshi V como Tasaburō y Ashiya Gannosuke como Gyōbu.
La narración de la película corre a cargo de Kokontei Shinchō III, uno de los grandes del rakugo del siglo XX, y su cadencia de contador de historias define el tono del conjunto.
En el desfile aparecen decenas de yōkai reconocibles del folclore y de los grabados de Toriyama Sekien, entre ellos el rokurokubi, el karakasa y el nurarihyon.
El barco del tesoro que cruza el desfile lleva a los tanuki muertos durante el conflicto, un motivo tomado de las procesiones budistas para las almas.
Preguntas frecuentes
¿Funciona el desfile de fantasmas en Pompoko?
Sí y no. La ilusión sale perfecta y la ciudad entera la presencia, pero el director de un parque de atracciones se atribuye el mérito como campaña publicitaria y el efecto político desaparece en un día.


