Nobuko
角屋 信子 · Nobuko Kadoya
Chica del pueblo, delegada de su clase, a la que Anna insulta en el festival
En una frase
Le tiende la mano a Anna en la fiesta del pueblo y se lleva a cambio la peor frase de la película.

Nobuko Kadoya tiene trece años, uno más que Anna. Es delegada de su clase, corpulenta, mandona en el buen sentido y la que organiza a las chicas del pueblo en la fiesta de Tanabata. Cuando ve a Anna sola, con un yukata prestado y cara de querer irse, va directa a por ella: la saluda, la mete en el grupo y le pone delante una tira de papel para que escriba su deseo, como manda la costumbre del 7 de julio.
Anna escribe que quiere que todos los días sean normales. Nobuko le pregunta a qué se refiere y le contesta que no existe lo normal, que los demás solo parecen lo que uno se imagina. Después, con la misma naturalidad, le pregunta por el color de sus ojos. Anna la llama cerda gorda y sale corriendo hacia la marisma. Es el momento en el que la película deja de tratar a su protagonista como víctima y le permite hacer daño, sin música, sin excusa y sin matizarlo después.
Vuelve una vez más, casi al final. Anna, ya con el verano encajado, se le acerca y le pide perdón. Nobuko no monta ninguna escena ni le pide explicaciones: le responde, medio a regañadientes, que el año que viene le toca a ella recoger la basura del festival, y se va con sus amigas. Ahí se acaba el asunto, sin abrazo y sin discurso. Es el único personaje con peso de la película que no tiene nada que ver con la mansión, ni con el diario, ni con la marea, ni con los muertos: pertenece por entero al pueblo, al presente y al curso siguiente de un instituto de la costa de Hokkaido, y precisamente por eso su perdón vale.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
El insulto Hecho
Anna la llama gorda delante de todo el mundo cuando lo único que Nobuko ha hecho es incluirla. La película lo filma sin suavizarlo y sin darle a la protagonista una salida airosa. Es lo que separa a esta Anna de una niña incomprendida de manual.
«No existe lo normal» Hecho
La frase que enciende la discusión la dice Nobuko: lo normal no existe, y los demás solo parecen lo que uno se imagina. Dicha de pasada por una secundaria de trece años, es la respuesta exacta al círculo invisible del que Anna se cree excluida.
Otra vez los ojos azules Interpretación
Lo que hace estallar a Anna es que le pregunten por el color de sus ojos, el mismo rasgo por el que la señalan en el colegio de Sapporo. Nobuko pregunta por curiosidad; Anna oye una acusación. El malentendido es del mismo tipo que el de la ayuda económica.
Sus escenas
El tanzaku
Nobuko le pide a Anna que escriba su deseo en la tira de papel del Tanabata y Anna pone que quiere días normales. La conversación que viene detrás acaba con el insulto y con Anna corriendo hacia el agua.
La disculpa
Ya al final, Anna le pide perdón. Nobuko contesta que el año siguiente le toca recoger la basura y se va. La reconciliación dura diez segundos y no lleva música.
Curiosidades
Le pone la voz Akiko Yorikane.
El Tanabata se celebra el 7 de julio y consiste, entre otras cosas, en escribir deseos en tiras de papel llamadas tanzaku y colgarlas de una rama de bambú.
El apellido Kadoya figura en los materiales del film, aunque en pantalla nadie la llama por él.
Es el único personaje relevante de la película que pertenece por completo al presente: no aparece en el diario, ni en los recuerdos, ni en las fotografías del final.
Preguntas frecuentes
¿Qué le dice Anna a la chica del festival?
La llama cerda gorda y se marcha corriendo, después de que Nobuko le pregunte por el color de sus ojos. Es la escena que demuestra que Anna también hace daño, y no poco. Al final de la película se disculpa y Nobuko lo zanja sin ceremonia.


