Kiriko
キリコ
Una de las siete ancianas de la casa; marinera y pescadora en el mundo inferior
En una frase
Arriba es una criada gruñona; abajo, una marinera capaz de destripar un pez del tamaño de una barca.

En la casa del campo viven siete ancianas que cuidan de la finca, cotillean, reparten el azúcar del racionamiento y observan al chico nuevo. Kiriko es la más seca de todas y la que menos paciencia tiene con los remilgos de Mahito. Cuando Natsuko desaparece y el chico entra en la torre, ella entra detrás. Es la única adulta de la casa que se atreve.
Abajo es otra persona, o mejor dicho, es la misma con cincuenta años menos: una mujer joven, fuerte, con pañuelo en la cabeza, que pesca desde una barca, faena con un cuchillo enorme y reparte las vísceras del pescado a los warawara para que puedan crecer. Kiriko es quien enseña a Mahito que en ese mundo también hay que trabajar: destripar, salar, cargar y vender, exactamente igual que arriba.
Lleva colgadas unas figuras de madera que representan a las siete ancianas de la casa y que funcionan como protección contra los peligros del lugar. Su relación con Mahito es la de una capataz con un aprendiz: le grita, le enseña, le da de comer y no le consiente ninguna tontería. Es también la que le explica las reglas elementales del sitio, empezando por la prohibición de tocar a los muertos.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
El trabajo como lengua común Interpretación
El mundo de la torre no funciona con hechizos sino con oficios: se pesca, se destripa, se cuece pan, se apilan piedras. Kiriko es la encargada de establecer esa regla, y es la más miyazakiana de la película.
Una anciana y una joven que son la misma Hecho
El desdoblamiento por edades, que la película nunca explica, sostiene también a Himi. En ese mundo el tiempo está plegado, y los personajes coinciden consigo mismos en distintos momentos de su vida.
Las muñecas protectoras Interpretación
Los amuletos de madera con la forma de las siete ancianas remiten a la costumbre japonesa de las figuras que absorben el mal en lugar de la persona. Es un préstamo del folclore doméstico, no una invención de la película.
Sus escenas
El pez descomunal
Kiriko captura y abre en canal un pez gigantesco con la ayuda de Mahito, que se marea y acaba metido en las tripas hasta los codos. Las vísceras alimentan a los warawara.
La advertencia sobre los muertos
Le prohíbe acercarse a la multitud silenciosa del embarcadero. Es la primera regla del mundo inferior y la película la enuncia con la sequedad de un aviso de puerto.
Curiosidades
Su voz japonesa es la de Kō Shibasaki, actriz y cantante muy conocida en Japón, que interpreta al personaje en sus dos edades.
Las siete ancianas de la casa aparecen desde el principio como un coro cómico y luego reaparecen convertidas en amuletos de madera dentro del mundo de la torre.
El diseño del mundo inferior mezcla puerto, mercado y arrabal: los personajes viven de vender pescado, no de la magia.
Preguntas frecuentes
¿La Kiriko joven y la anciana son la misma persona?
Sí. En el mundo de la torre aparece con muchos años menos, igual que ocurre con la madre de Mahito. La película nunca da una explicación mecánica del fenómeno.
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