Hirota
広田秀二 · Shūji Hirota
compañero de otra clase y primer enamoramiento de Taeko
En una frase
Le pregunta qué tiempo le gusta más, contestan lo mismo y ella vuelve a casa por el aire.

Hirota Shūji va a otra clase del mismo curso y es el chico del que se habla en el colegio: juega al béisbol, lanza y batea, y en el partido entre clases deja sin opciones al mejor bateador del equipo contrario. Un día aparecen su nombre y el de Taeko pintados juntos bajo un paraguas —el garabato con el que en los colegios japoneses se anuncia que dos personas están emparejadas— y a partir de ahí los compañeros se encargan de que no puedan ni mirarse sin que alguien se ría.
La escena que importa dura menos de un minuto. Se cruzan solos en la calle, sin público, y él le pregunta qué prefiere: los días de sol, los de lluvia o los nublados. Taeko dice que nublado. Él contesta que es lo mismo que él. Se van cada uno por su lado. Es la única cosa buena que le ocurre a Taeko en todo 1966, y consiste en una coincidencia meteorológica de tres segundos entre dos niños de diez años que no se dicen nada más.
Lo que sigue es una de las secuencias más recordadas del estudio: Taeko vuelve a casa y la animación la despega del suelo, la sube por encima de los tejados y la lleva flotando entre nubes de atardecer. Takahata abandona el realismo una sola vez en toda la película, y lo gasta aquí. Hirota no vuelve a tener escena propia y no hace falta: el punto ya está demostrado, y es que un minuto de los diez años puede pesar más que un año entero de vida adulta.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
«¿Nublado, lluvia o sol?» Hecho
La pregunta y la respuesta caben en dos líneas de diálogo y son el centro sentimental de todos los recuerdos de 1966. Takahata construye un primer amor sin declaración, sin beso y sin continuación, solo con una coincidencia sin importancia.
El paraguas pintado Hecho
El garabato que empareja dos nombres bajo un paraguas es una convención escolar japonesa, el aiaigasa. Lo que en el patio es una broma resulta un acontecimiento para quien la sufre, y la película se toma esa desproporción completamente en serio.
El vuelo de vuelta a casa Interpretación
La secuencia en que Taeko se eleva sobre los tejados es el único momento del film que rompe el realismo. Colocarlo aquí, y no en Yamagata, indica qué recuerdo considera Takahata el más intenso de la vida de su protagonista.
Sus escenas
La coincidencia del día nublado
Los dos solos en la calle, una pregunta tonta y la misma respuesta. Ni se tocan ni se dicen nada más. Eso es todo, y es suficiente.
El partido entre clases
Hirota lanza y batea y deja sin opciones al rival. La escena explica por qué media clase habla de él y le da a la coincidencia posterior alguien con quien ocurrir.
Curiosidades
Lo dobla Yūki Masuda.
El aiaigasa, el dibujo de dos nombres bajo un paraguas compartido, funciona en los colegios japoneses igual que el corazón con dos iniciales dentro en los españoles.
La secuencia del vuelo es la más citada de la película; el resto de los recuerdos de 1966 se sostienen con los bordes del plano desvaídos y los fondos deliberadamente sin terminar.
Preguntas frecuentes
¿Quién es el primer amor de Taeko en Recuerdos del ayer?
Hirota, un compañero de otra clase que destaca en béisbol. Se cruzan solos en la calle, él le pregunta qué tiempo prefiere, los dos responden que el nublado y ella vuelve a casa flotando por encima de los tejados.


