Gatobús
ネコバス · Nekobasu, Catbus
Autobús viviente con forma de gato que transporta a quien Totoro decide
En una frase
Doce patas, ojos que hacen de faros, ratones luminosos por pilotos traseros y un letrero que cambia de destino solo.

El Gatobús llega a la parada la primera noche, cuando Satsuki y Mei esperan bajo la lluvia: se detiene, abre un costado peludo y se lleva a Totoro. Es a la vez animal y vehículo, corre por encima de los cables de la luz y de los arrozales sin doblar una espiga, y muestra en la frente un cartel de destino que se reescribe según haga falta.
Su papel es breve y decisivo. Cuando Mei desaparece y todo el pueblo la busca en el estanque, Satsuki corre a pedir ayuda a Totoro y este llama al Gatobús. El letrero cambia a Mei, y después a la parada del hospital de Shichikokuyama. La película usa una sola criatura para resolver el único conflicto que tiene.
Nadie más lo ve. Pasa a través de los campesinos que buscan a la niña y el viento que levanta no lo relacionan con nada. Ese detalle mantiene intacta la regla de la película: lo extraordinario no interfiere con el mundo de los adultos.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
Un bakeneko con horario Interpretación
Bebe del bakeneko, el gato transformador del folclore japonés, cruzado con el gato de Cheshire de Carroll y con el autobús rural que llevaba a los niños del campo a la ciudad. La criatura mezcla mitología y transporte público de los años cincuenta.
El destino escrito Hecho
El letrero frontal es el único texto que da información narrativa en toda la secuencia final: pasa de una parada cualquiera a «Mei» y luego al hospital. Ghibli resuelve el clímax con tipografía.
Doce patas para correr sin tocar el suelo Hecho
Está animado con seis pares de patas que se mueven en oleadas, como un ciempiés. La sensación de velocidad no viene del fondo, sino del ritmo de esas patas.
Sus escenas
Los ojos en la oscuridad
Antes de que se vea nada, en la parada aparecen dos luces amarillas entre los árboles. El plano dura lo justo para que el espectador crea que es el autobús que esperan.
El viaje hasta el hospital
Con Satsuki y Mei dentro, corre por encima de los campos hasta posarse en la rama de un árbol frente a la ventana del hospital. Las niñas ven a sus padres riendo y dejan el maíz en el alféizar.
Curiosidades
Los pilotos traseros son dos ratones luminosos que corren pegados a la cola.
En Mis vecinos los Yamada y en varios cortos del Museo Ghibli reaparece la idea del gato-vehículo; el Museo produjo el cortometraje Mei y el gatobús, que solo puede verse allí.
Naoki Tatsuta, su actor de voz, es conocido en Japón por dar voz a Oolong en la saga Dragon Ball.
El interior está tapizado de pelo y los asientos son el propio lomo del animal: no hay una sola pieza de metal en el diseño.
Preguntas frecuentes
¿De dónde sale la idea del Gatobús?
Del bakeneko, el gato sobrenatural del folclore japonés, combinado con los autobuses rurales de los años cincuenta. Su sonrisa y su forma de aparecer y desaparecer deben bastante al gato de Cheshire.



