Bella Yaga
ベラ・ヤーガ
Bruja que adopta a Earwig para tener un par de manos gratis
En una frase
Fabrica hechizos por encargo en el sótano de casa y no piensa enseñarle nada a nadie.

Bella Yaga aparece en el orfanato con el Mandrágora, elige a Earwig en un minuto y se la lleva. Su motivo lo dice ella misma sin ningún disimulo: necesita un par de manos más. En casa, la niña descubre que la magia consiste en moler ingredientes desagradables en un taller lleno de tarros mientras la bruja despacha encargos a una clientela que llama a la puerta. Enseñarle a Earwig no entra en el trato, y la bruja lo repite cada vez que se lo piden.
Su autoridad se sostiene sobre dos cosas: la casa, que reorganiza sus puertas para que nadie llegue donde no debe, y el Mandrágora, la amenaza permanente al fondo del pasillo. Funciona hasta que Earwig se alía con el gato Thomas y le devuelve el trato en su propio idioma. A partir del hechizo de los gusanos, Bella Yaga pasa de dar órdenes a discutir condiciones.
Lo interesante llega en los créditos. Las ilustraciones finales enseñan a la madre de Earwig con su grupo de rock, y en ese material se apunta que la casa de Bella Yaga y el Mandrágora no es un destino casual para la niña. La película deja el hilo colgando y se acaba.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
El nombre lo dice todo Hecho
Bella Yaga es un juego con Baba Yagá, la bruja del folclore eslavo que vive apartada, cocina cosas turbias y no es exactamente ni buena ni mala. Diana Wynne Jones tiraba a menudo de folclore reconocible para luego domesticarlo.
Explotación laboral con caldero Interpretación
El conflicto de la película no es mágico, es contractual: la bruja quiere mano de obra gratis y la niña quiere formación. Todo lo que ocurre entre ellas son negociaciones sobre las condiciones de trabajo, y ese registro cómico y prosaico es lo mejor del guion.
Lo que sugieren los créditos Interpretación
Las ilustraciones de los títulos finales enseñan a la banda de la madre y permiten deducir que Bella Yaga y el Mandrágora la conocían. La película no lo desarrolla, así que se queda en insinuación más que en trama.
Sus escenas
La elección en el orfanato
Bella Yaga recorre la fila de niños y señala a Earwig sin apenas mirarla. La adopción se presenta como una contratación, y ese tono marca todo lo que viene después.
El taller de hechizos
Earwig muele ingredientes durante horas mientras la bruja despacha encargos. La magia de esta película es un oficio pequeño y sucio, no un espectáculo.
Los gusanos
El conjuro de Earwig le llena el cuerpo de gusanos y la obliga a sentarse a negociar. Es la única vez que Bella Yaga pierde el control de su casa.
Curiosidades
La dobla Shinobu Terajima, actriz premiada con el Oso de Plata a la mejor interpretación en el Festival de Berlín de 2010 por Caterpillar.
En el doblaje inglés la interpretó Vanessa Marshall.
El nombre es una variación de Baba Yagá, la bruja de la tradición eslava.
El diseño en 3D del personaje —el pelo, la textura de la ropa— concentró buena parte de las críticas al aspecto visual de la película.
Es la segunda bruja adulta del estudio salida de una novela de Diana Wynne Jones, después de la Bruja del Páramo de El castillo ambulante.
Preguntas frecuentes
¿Bella Yaga es la madre de Earwig?
No. La madre de Earwig es otra bruja, la que la dejó en el orfanato huyendo de otras doce, y aparece al final y en las ilustraciones de los créditos.
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