La abuela de Yamagata
ばっちゃん · Bacchan
matriarca de la casa de Yamagata donde se aloja Taeko
En una frase
Propone en la cena que Taeko se case con Toshio y luego dice que no cree haber hecho nada malo.

En la casa de Yamagata donde Taeko pasa sus diez días de vacaciones manda una anciana a la que todos llaman bacchan, la forma dialectal del noreste de Japón para decir abuela. Ha trabajado el campo toda la vida, sabe de cártamo lo que no está escrito y observa a la chica de Tokio con una atención que Taeko confunde con simpatía. Lo es, de hecho. El problema no está en cómo mira, sino en lo que decide hacer con lo que ha visto.
En la cena, delante de la familia entera y sin ningún preámbulo, propone que Taeko se quede en Yamagata y se case con Toshio. No es una insinuación: es una oferta formal hecha en voz alta a una invitada que lleva diez días en la casa. Taeko se levanta, se va y acaba llorando bajo la lluvia. La escena es el detonante de todo el último acto y, además, retrata sin caricatura una manera de entender el matrimonio como asunto de la casa y no de las personas.
Lo mejor viene después. Cuando la familia le afea haber puesto a la invitada en semejante compromiso, la abuela contesta que ella no cree haber hecho nada malo. No se disculpa, no rectifica y no entiende dónde está el problema. Takahata podría haberla convertido en la vieja entrometida del chiste y elige no hacerlo: le da la coherencia de quien lleva ochenta años viendo que las cosas de una casa se arreglan exactamente así, hablando claro en la mesa y contando con que los demás acaten. Es también la única persona de la película que dice en voz alta lo que todos piensan.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
«No creo que hiciera nada malo» Hecho
Es lo que responde cuando la familia le reprocha la propuesta. La negativa a disculparse convierte a la abuela en algo más interesante que una metedura de pata: es el choque entre dos maneras de decidir una vida.
El matrimonio como asunto de la casa Interpretación
La propuesta se hace en la mesa, delante de todos, y afecta a la mano de obra de una explotación agrícola. La película enseña sin comentario que en el campo japonés de 1982 casarse seguía siendo también una operación económica familiar.
El empujón que Taeko necesitaba Interpretación
Sin esa cena no hay huida bajo la lluvia, no hay conversación con Toshio y no hay decisión final. La abuela provoca por torpeza justo lo que la película necesitaba que ocurriera.
Sus escenas
La propuesta en la cena
Delante de toda la familia, la abuela plantea que Taeko se quede y se case con Toshio. Nadie la frena a tiempo y la invitada sale de la casa.
La reprimenda que no surte efecto
La familia le reprocha lo que ha hecho y ella responde que no cree haber hecho nada malo. Ahí se acaba la discusión.
Curiosidades
La dobla Shin Itō.
Bacchan es la forma dialectal del noreste de Japón para decir abuela; el habla de Yamagata está marcada en toda la parte rural de la película y se pierde en cualquier doblaje.
El equipo hizo trabajo de campo en Yamagata y aprendió el proceso completo de recolección del cártamo, que la película muestra de principio a fin, desde la flor con espinas hasta el pigmento rojo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Taeko se va llorando de la casa en Recuerdos del ayer?
Porque la abuela de la familia propone en la cena, delante de todos, que se quede en Yamagata y se case con Toshio. Taeko lo vive como una encerrona y sale de la casa. Es lo que pone en marcha el final de la película.



