¿Las películas de Ghibli están dobladas al español?
La respuesta
Sí, y casi siempre dos veces: hay doblaje en castellano y doblaje en español latino, y en Netflix conviven en la misma ficha junto al japonés original. Se cambia desde el menú de audio, sin salir de la película. Subtítulos en español hay en todas.
Revisado en agosto de 2026. Esta respuesta depende de cosas que cambian, así que lleva fecha. Si ves algo desactualizado, avísame.
Cuando Netflix se quedó el catálogo en 2020, lo subtituló en 28 idiomas y lo dobló en hasta 20. El castellano y el español latino cuentan como pistas distintas, así que en la misma ficha tienes las dos versiones y el japonés. Es la primera vez que ocurre: durante veinte años, según en qué país compraras el DVD, te tocaba un doblaje u otro y no había manera de elegir.
Que la película no se llame igual no significa que sea otra
El lío más frecuente no es de audio, es de título. Nicky, la aprendiz de bruja se llama así en España porque «kiki» tiene un significado vulgar en el español coloquial de aquí; en Latinoamérica conservó el nombre original y es Kiki: entregas a domicilio. Recuerdos del ayer es Solo ayer, Pompoko es La guerra de los mapaches, Haru en el reino de los gatos es El regreso del gato y Earwig y la bruja es Aya y la bruja. Son las mismas películas.
Los doblajes viejos que conviene no buscar
El caso extremo es Nausicaä del Valle del Viento. Durante años, lo que circuló en español no fue la película, sino Guerreros del viento: el montaje estadounidense de 1985 con veintidós minutos cortados, doblado desde esa versión mutilada, en la que a la protagonista la habían rebautizado como princesa Zandra. Miyazaki lo vio y de ahí salió la política de «ni un corte» que el estudio impone desde entonces. La versión íntegra no llegó a los cines españoles hasta el 7 de mayo de 2010, veintiséis años después, con doblaje nuevo. Es la que está en Netflix.
Lo que se pierde por el camino
Algunas traducciones arrastran errores de origen. Los protagonistas de Pompoko no son mapaches sino tanuki, el perro mapache japonés, un animal con siglos de folclore propio que en el doblaje se quedó en un bicho genérico. Y en general los tratamientos japoneses —el -san, el -chan, la manera en que un personaje deja de hablar de usted— desaparecen en cualquier doblaje, y con ellos parte de la información sobre quién es quién.
¿Castellano, latino o japonés?
El japonés con subtítulos es la referencia, y no por purismo: Miyazaki dirige personalmente el casting de voces y elige a veces actores no profesionales porque le interesa la textura de una voz concreta. Dicho eso, los doblajes castellanos de los años dos mil y los latinos hechos para el estreno en cines están bien trabajados, y mucha gente creció con ellos. Con niños que aún leen despacio la respuesta es obvia. Lo bueno de tenerlo todo en la misma ficha es que puedes cambiar a los cinco minutos si no te convence.
Y en catalán, gallego o euskera
Existen doblajes al catalán de varios títulos, hechos para las emisiones de TV3 y del Super3 y para algunas ediciones en vídeo: El viatge de Chihiro y El castell ambulant son los más vistos. No están en Netflix, que ofrece castellano y latino. En gallego y en euskera la presencia es mucho más escasa y depende de emisiones puntuales de las televisiones autonómicas.
Un aviso final sobre los subtítulos: los de una plataforma no suelen coincidir palabra por palabra con el doblaje, porque se traducen aparte y con otras restricciones. Si ves la película doblada y con subtítulos a la vez, la diferencia entre las dos líneas te va a distraer más de lo que te ayuda.



