Me no Warawa
女童 · Warawa; la niña criada
Criada de la edad de Kaguya, su única compañía en la mansión
En una frase
La cara redonda que se traga un melón entero y devuelve a Kaguya a la infancia por diez minutos.

Es una niña criada de la mansión de la capital, de la misma edad aparente que Kaguya, con la cara ancha y el flequillo recto. Su función oficial es servir; la que acaba cumpliendo es recordar a la princesa que existe gente que come con las manos y se ríe con la boca abierta. La relación entre las dos es la única horizontal que Kaguya tiene en toda la película.
El momento en que se define es el del melón: Warawa devora una raja entera con un descaro que escandaliza a las damas y Kaguya se ríe por primera vez desde que llegó. La comida vuelve a ser un placer y no una ceremonia. También juegan a tirar de una cuerda por el jardín como críos de aldea, con los kimonos de doce capas puestos.
Se queda con la familia hasta el final, y en la despedida es una de las figuras que se ve pequeña y quieta mientras la nube se lleva a la princesa.
Qué representa
Cada lectura lleva su etiqueta: lo que se ve en pantalla, lo que ha dicho el estudio, lo que es interpretación y lo que es teoría del público sin confirmar.
La clase que sí puede comer con las manos Interpretación
Warawa es libre de las reglas que aplastan a Kaguya porque no vale lo bastante para que se las impongan. Que la criada tenga más margen de movimiento que la señora es la ironía más afilada de la parte cortesana.
Una amistad sin herencia literaria Hecho
El cuento del siglo X no tiene nada parecido. Como Sutemaru, Warawa existe para que la princesa tenga algo que perder que no sea un título.
Sus escenas
El melón
Warawa se come una raja de melón de dos mordiscos, con jugo por la barbilla, delante de las damas escandalizadas. Kaguya se ríe a carcajadas y por un momento la mansión deja de ser una jaula.
Curiosidades
Le pone la voz la actriz Tomoko Tabata.
Su nombre no es un nombre: 女童 significa literalmente «niña sirviente», igual que Okina significa «viejo».
El diseño de su cara, mucho más caricaturesco que el de Kaguya, sirve para marcar la distancia de rango sin necesidad de una sola línea de diálogo.


