Joe Hisaishi
Compositor · 1950
Se llama Mamoru Fujisawa y nació en Nakano, prefectura de Nagano, el 6 de diciembre de 1950. «Joe Hisaishi» es un juego fonético con Quincy Jones leído a la japonesa. Estudió composición en la Escuela Superior de Música de Kunitachi, en Tokio, y salió de allí interesado por la música contemporánea y no por el cine. Lo que le cambió la cabeza fue el minimalismo estadounidense: A Rainbow in Curved Air, de Terry Riley, y después Steve Reich y Philip Glass. De ahí viene su manera de escribir, que sigue siendo la misma a los setenta y cinco años: una célula corta que se repite y va cambiando poco a poco, con melodías que avanzan por acumulación en vez de desarrollarse.

Antes de Ghibli hizo música que casi nadie le asocia. En 1981 produjo y tocó los sintetizadores en MKWAJU, el disco del Mkwaju Ensemble, un proyecto de percusión repetitiva en el que también estaba Midori Takada. Al año siguiente publicó Information, electropop minimalista editado por Tokuma Shoten. Fue ese mismo sello el que en 1983 lo recomendó para un encargo pequeño: un disco de ambiente inspirado en el manga de Nausicaä, que Miyazaki estaba empezando a convertir en película. La banda sonora tenía ya asignado a otro compositor. Miyazaki se enganchó al disco, lo puso una y otra vez durante la producción y acabó dándole a Hisaishi la película entera.

De aquel encargo nació la costumbre más suya y menos conocida: el image album. Antes de que la película exista, y a veces antes de que exista el guion, Hisaishi compone un disco a partir de los dibujos preparatorios y de lo que Miyazaki le cuenta. No es material interno de trabajo: se edita y se vende meses antes del estreno. La partitura definitiva llega después, reescribiendo, desarrollando o descartando aquel material. El de Nausicaä, en 1983, fue el primero, y el estudio lo ha repetido casi con cada título. Es el revés del procedimiento habitual, en el que el compositor entra cuando el montaje ya está cerrado y solo queda rellenar huecos.
Dentro de Ghibli su evolución técnica es la del propio estudio. Sintetizadores fríos y percusión seca en Nausicaä y El castillo en el cielo; música de cámara con acordeón y mandolina en Nicky, la aprendiz de bruja; orquesta y coro en La princesa Mononoke; y en El viaje de Chihiro un minimalismo desnudo que sostiene la película con muy pocas notas. En Ponyo se permite citar a Wagner para una historia de dos críos de cinco años. Con Takahata solo trabajó una vez, en El cuento de la princesa Kaguya (2013), después de tres décadas al lado del otro fundador.
Fuera del estudio tiene una filmografía larga y de otro carácter. Con Takeshi Kitano hizo siete películas entre 1991 y 2002, entre ellas Sonatine, Hana-bi, El verano de Kikujiro y Dolls. Ahí escribe lo contrario que para Miyazaki: piano casi desnudo, tempos lentos, orquesta reducida al mínimo y silencios que duran mucho más de lo que se atrevería a durar una banda sonora comercial. En 2008 puso música a Despedidas, de Yōjirō Takita, que ganó aquel año el Óscar a la mejor película de habla no inglesa. Quien solo conozca su repertorio Ghibli se encuentra con un compositor bastante más seco de lo que esperaba.
Desde hace década y media dedica cada vez más tiempo a la música de concierto y a la dirección de orquesta. Ha escrito tres sinfonías —The East Land Symphony (2016), la Sinfonía n.º 2 (2021) y Metaphysica (2021)— además de conciertos para arpa, para viola y para tres trompas. En abril de 2024 la Royal Philharmonic Orchestra lo nombró compositor asociado. Desde 2025 es director musical de la Japan Century Symphony Orchestra, en Osaka, y compositor residente de la Orquesta de Filadelfia hasta el final de la temporada 2026-2027. Ha ganado varias veces el premio de la Academia Japonesa a la mejor música, y en 2023 el Gobierno japonés le concedió la Orden del Sol Naciente.
A fecha de agosto de 2026, la gira mundial pasa de los cuarenta conciertos y no tiene ni una sola fecha en España ni en Latinoamérica. En Europa toca en el Ziggo Dome de Ámsterdam el 2 y el 4 de octubre con la Concertgebouw, y el 23 de noviembre en el Royal Albert Hall de Londres, donde estrena en el Reino Unido su Concierto para orquesta al frente de la Royal Philharmonic. Después vienen Múnich, Lucerna, Stuttgart, Berlín y Hamburgo. El calendario publicado llega ya a 2027, de momento solo con plazas norteamericanas. Los conciertos «Candlelight» que se anuncian en Madrid y en Barcelona son homenajes de terceros: él no toca en ellos.