Hayao Miyazaki
Cofundador y director · 1941
Nació en Tokio en 1941. Su padre dirigía una fábrica que producía piezas para los cazas Zero, lo que dejó al niño en una posición incómoda que sus películas no han dejado de rumiar: creció acomodado gracias a una guerra que detesta y enamorado de unas máquinas que sirven para matar. Su madre pasó nueve años enferma de tuberculosis espinal, entre 1947 y 1955, y esa ausencia está en Totoro, en Ponyo y sobre todo en El chico y la garza.

Entró en Toei Animation en 1963 como intercalador, en el escalón más bajo del oficio. Allí fue sindicalista activo —llegó a ser secretario general del comité de empresa— y allí conoció a Isao Takahata. Trabajó en televisión durante quince años (Heidi, Marco, Conan, el niño del futuro) antes de dirigir su primer largometraje, El castillo de Cagliostro, en 1979.

Su método es artesanal hasta lo obsesivo: no trabaja con guion cerrado, sino con storyboard, dibujando la película a medida que la piensa, sin saber cómo va a terminar. Corrige personalmente miles de fotogramas ajenos. Su ritmo en El chico y la garza era de aproximadamente un minuto de película al mes.

Es un pesimista que hace películas esperanzadas, y lo sabe. Ha dicho que el mundo va a peor, que la animación japonesa está enferma de gente que solo mira dibujos, y que aun así hay que dibujar para los niños. Ganó el Óscar en 2003 y en 2024, el León de Oro honorífico en Venecia en 2005 y, con el estudio, la Palma de Oro de honor de Cannes en 2024.